Retraso mental –

The Extended Bell Curve

trastorno del desarrollo intelectual

en el que se detiene o no se completa la adquisición de las habilidades que contribuyen a la inteligencia global de la persona.

La complejidad de las funciones mentales es un reflejo de la del propio cerebro. Aprender, recordar y utilizar las habilidades adquiridas para responder ante cualquier situación, caracteriza la inteligencia humana.

El proceso de adquisición de estas habilidades – neurodesarrollo – dura toda la infancia y requiere una estructura cerebral íntegra, que funcione correctamente, y un ambiente que favorezca el aprendizaje.

Cualquier interferencia en el neurodesarrollo puede causar un retraso, un rendimiento inferior al de los otros niños de su edad. Si la causa que produce este retraso es corregible y tratable, con la actuación adecuada puede mejorarse el rendimiento intelectual. Cuando no sea así, el retraso será definitivo y las dificultades intelectuales y de adaptación social estarán presentes toda la vida.

Por eso es imprescindible la detección precoz del retraso. Ante cualquier sospecha conviene consultar a un neuropediatra, el especialista en neurodesarrollo, que estudiará la causa del retraso y si tiene tratamiento, lo iniciará cuanto antes. También detectará si hay asociados otros problemas del neurodesarrollo, que en las personas con retraso son hasta 4 veces más frecuentes que en la población general.

El diagnóstico del retraso mental

El diagnóstico de retraso se establece por comparación. Ante un niño con sospecha de retraso debe determinarse su nivel de desarrollo y compararlo con el neurodesarrollo que tiene la población de su misma edad. Para ello es necesario un conocimiento experto del neurodesarrollo que permita una acertada observación clínica.

La mayor dificultad diagnóstica se da en el retraso leve o límite, ya que cuanto más se aleje de la normalidad más grave será el retraso y más fácil se detectará. En los casos límite puede ayudar la aplicación de escalas de neurodesarrollo, siempre por profesionales expertos para evitar interpretaciones inadecuadas, y decidir si debe ampliarse el estudio con tests más específicos. En todos los casos de retraso la capacidad de adaptación al ambiente estará disminuida, afectando en mayor o menor grado la autonomía e independencia de la persona que es lo que determinará su gravedad.

Una vez diagnosticado el retraso, debe investigarse la causa – diagnóstico etiológico – empezando por descartar aquellas que son tratables.

El estudio etiológico es muy complejo, ya que en el mecanismo de aparición del retraso intervienen causas biológicas y ambientales que interaccionan entre sí, por lo que no siempre se consigue determinarla.

causas de retraso mental

Debe empezar siempre por una evaluación clínica completa. Esto ofrecerá al neuropediatra experto los datos necesarios para establecer una hipótesis diagnóstica que luego confirmará mediante las pruebas complementarias más adecuadas para cada caso: analíticas, EEG,  neuroimagen, análisis genético…

astlas pruebas complementarias sólo pueden plantearse de forma inteligente basándose en la información clínica

A pesar de su dificultad, el diagnóstico etiológico debe intentarse siempre porque:

  1. Saber tranquiliza, la incertidumbre genera una gran ansiedad en la familia.
  2. El diagnóstico determina el tratamiento, sobre todo si la causa es tratable.
  3. Permite establecer un pronóstico sobre las expectativas de curación, el futuro, la organización familiar y la toma de decisiones.
  4. En los retrasos de causa hereditaria la información es fundamental para programar futuros embarazos.

El tratamiento del retraso mental

El tratamiento será el de la causa cuando pueda determinarse y sea tratable, y el de los síntomas de los trastornos asociados para minimizar el impacto del retraso en la vida diaria.

La coordinación entre el neuropediatra, el colegio y los equipos psicopedagógicos es fundamental. La atención pedagógica debe ser individualizada y adecuada para a superar las dificultades adaptativas y evitar el fracaso tanto por exceso como por defecto de exigencia.

La atención al niño con retraso debe dirigir todos los esfuerzos a lograr la máxima autoestima y autonomía que sea capaz. 

↬  16.junio.2016 © mj mas
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Gráfico: TangYauHoong en Flickr

Acerca de mj mas

Neuropediatra · Ejerzo la Medicina con Ciencia y humanidad. Aquí divulgo sobre el imperfecto cerebro humano.

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