¿Tratamiento efectivo o engaño?

Detectando falsas terapias

En el post de hoy quiero dejaros unas pistas para detectar a los que quieren tomarnos el pelo y sacarnos el dinero con falsas terapias.

falsos-tratamientosLa neuropediatría trata enfermedades crónicas y a personas con un funcionamiento cerebral diferente y diverso que ocasiona dificultades –trastornos–.

La enfermedad crónica, la que mata irremediablemente, la diversidad, la discapacidad y en general la vulnerabilidad humana generan en las buenas personas simpatía y solidaridad.

Es fácil reconocerse en un padre que sufre por su hija, en un enfermo terminal que necesita nuestra ayuda o en la víctima de cualquier situación de abuso. Es fácil y es necesario, porque son muchos los que sufren y nos hacen sufrir, porque mañana puedo ser yo o tú o la persona a quien más quieres…

Pero no todo el mundo es bueno, y el sufrimiento tiene un enrome y amplio «nicho de mercado» en el que muchos «profesionales» andan hurgando para sacar un beneficio.

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Percepción y autismo

Las personas con un Trastorno en el espectro del autismo –TEA muestran frecuentemente reacciones y comportamientos que resultan incomprensibles para los demás.

Sus dificultades en la comunicación les impiden expresar el porqué de su conducta, que a menudo tiene que ver con alteraciones en el procesamiento sensorial, lo que se conoce como

Procesamiento sensorial en el autismo.

Muchos niños con TEA, perciben diferente los estímulos externos: sonidos, imágenes, olores…
hipersensibilidad-autismo-percepcion
Las alteraciones sensoriales en los niños con autismo pueden ser por déficit o por exceso de sensibilidad.

Algunos niños perciben con intensidad intolerable sensaciones que son normales para los demás, y les molestan tanto que les impiden seguir con su actividad normal. Otros quedan ensimismados en estímulos concretos que les resultan fascinantes. También hay quien tolera muy bien el dolor, el frío o la sensación de hambre lo que le hace parecer insensible a estos estímulos.

Es muy importante valorar la visión y la audición siempre que se detecte un TEA, para corregir los posibles déficits que interferirían aún más en su neurodesarrollo.

La alteración sensitiva que tienen muchos niños con autismo influye en la conducta.

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El autismo es un asunto familiar

El autismo es cosa de todos

–O debería serlo–

En estos días estoy visitando muchos niños con diagnóstico de trastorno en el espectro del autismoTEA–.

autismo y aislamiento
Sus padres son mayoritariamente jóvenes, sanos, entusiastas y bien dispuestos. Pero a pesar de su juventud y su empeño en parecer animados, en sus caras pronto se adivina el desgaste que muchos de ellos sufren. Tener un hijo con un trastorno del neurodesarrollo no es fácil, nadie te prepara para ello.

Después de muchos años atendiendo a niños con autismo, una aprende no sólo a reconocer rápidamente sus signos y comportamientos sino también a identificar el estrés que el TEA supone para la familia.

Cuanto más marcados son los signos del autismo mayor es el desgaste que genera.

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Otoño, luz y patología cerebral

El cerebro y la luz

otono-luz-cerebroEl cerebro sirve para adaptarnos al entorno, ajusta su actividad a los cambios ambientales para que nuestras funciones corporales y nuestra conducta sean adecuadas en cada momento.

Las horas de luz diurna y su intensidad son un estímulo externo determinante de la actividad cerebral. De día estamos activos y de noche dormimos, y el cuerpo funciona diferente en cada estado, sometido al ciclo sueño-vigilia.

La duración del día y la noche varía a lo largo del año –sobre todo en las regiones templadas al norte del Trópico de Cáncer y al sur del de Capricornio– porque la traslación de la Tierra alrededor del Sol hace variar las horas de luz solar que recibimos y produce las estaciones, que modifican los ritmos biológicos de todos los seres vivos.

A partir del equinoccio es cuando más se nota el cambio en la duración de la luz solar. En otoño cada 24 horas habrá 3 minutos menos de luz solar hasta llegar al solsticio de invierno, el día con menos horas de luz del año. En primavera sucederá justo lo contrario.

Este cambio gradual de la duración de las horas de luz permite a nuestro reloj interno ajustarse sin dificultades, pero si los cambios son bruscos la adaptación puede ser más difícil. Es lo que sucede en los viajes rápidos a largas distancias y también en los cambios de hora de primavera y otoño.

La disminución de las horas de luz se nota en la consulta de neuropediatría que se llena de cefaleas, epilepsias y tics, y de trastornos del ánimo que pueden acompañar a otros problemas.

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