Medicina e Internet: los cambios

La Medicina no es ajena a los avances y cambios de nuestra época.

medicina e internetEn este momento en el que lo digital es tan importante que está suponiendo un cambio de paradigma en todos los ámbitos, quienes practicamos la Medicina tenemos el deber ético de reflexionar sobre estos avances.

Por eso dedico la entrada de hoy a una breve reflexión sobre como internet influye en la práctica de la Medicina, modificando incluso la relación médico-paciente

Internet posibilita dos situaciones relativamente nuevas e impensables hace poco tiempo: el paciente empoderado y los avances en telemedicina. Dos “novedades” que asustan al médico ya que parece que la finalidad sea precisamente prescindir del médico.

el paciente empoderado

En Wikisanidad proponían para el pasado octubre participar en el Carnaval de Salud escribiendo sobre el paciente empoderado en redes sociales y blogs.

Como médico me gusta que los pacientes se impliquen en su enfermedad, y en sus pequeños problemas de salud también. Si no creyera que el paciente debe estar bien informado para mejor contribuir a sus propios cuidados y tratamientos, ¿por qué iba a molestarme en escribir este blog?

La participación del paciente me parece de especial importancia en enfermedades poco frecuentes, llamadas raras. Gracias al acceso a internet, el paciente muy a menudo está por delante de su médico en noticias y novedades. También en las enfermedades crónicas que requieren de cuidados especiales y en las que, además de la salud, es muy importante el confort del paciente. En muchas ocasiones he aprendido escuchando como resuelven problemas del día a día o incluso he sabido por ellos de novedades terapéuticas.

Que nadie se escandalice, yo trato a muchos pacientes con patologías complejas y muy variadas, el paciente solo conoce su enfermedad y cuando se interesa por saber y conocerla desde un punto de vista más científico os aseguro que a menudo está muy al día. ¿No debemos escuchar lo que tiene que decirnos? Normalmente los pacientes que conocen bien su enfermedad suelen pedirme la opinión sobre esas novedades que han descubierto –unas veces estoy al tanto y otras no–, siempre me parece una enorme muestra de confianza que agradezco mucho. Muy pocas veces un paciente ha usado la información que me traía para “darme lecciones”, las pocas veces que esto ha sucedido se trataba de claros casos de falta de confianza en mi criterio, si después de hablar sobre el tema el paciente sigue sintiendo poca confianza lo mejor es ayudarle a encontrar un médico en quien confíe más.

la telemedicina

Sin duda el uso de internet en Medicina –ordenadores, aplicaciones móviles, dispositivos que nos ponemos y monitorizan nuestras constantes– está cambiando la manera en que los pacientes y los médicos van a interaccionar en el futuro próximo.

Los pacientes pueden recibir atención de su médico aunque se encuentre muy lejos, se puede solicitar la opinión de un especialista sin tener que ir a su consulta o sin que este se desplace hasta donde estamos nosotros. El análisis de la información resulta cada vez más fácil, a medida que los avances digitales mejoran. Espero que todo ello redunde en diagnósticos y tratamientos más individualizados y que permitan mejorar la salud y la vida de las personas.

Pero lo contrario también puede suceder, la despersonalización y la excesiva tecnificación de la Medicina pueden llevar una pérdida del objetivo principal: cuidar de un paciente y de su salud sustituyéndolo por el de analizar sus datos y encontrar en ellos diagnósticos y tratamientos a los que les falta el criterio clínico –por ahora no conozco ningún dispositivo que lo sustituya–. Si el “dispositivo” sigue siendo el médico, me temo que la excesiva digitalización no le va a ahorrar tiempo, al contrario, los datos deben introducirse en el dispositivo digital y –aunque se introduzcan de forma automática y los interprete una máquina– es necesario que el médico los valide.

Los médicos debemos evitar que se nos aparte del cuidado del paciente, claro que hay que formar un equipo con otros profesionales de la salud, pero el cuidado del paciente es cosa de todos, el médico no se limita a dar un diagnóstico y a indicar un tratamiento, la acción que el paciente requiere a su médico es que le explique, aún mejor que le escuche.

La tecnología debe servirnos para librarnos de tareas automáticas y tediosas, nunca para despojarnos de nuestra bata, símbolo de la atención clínica indispensable en toda relación médico paciente.

Por eso aún no he decidido si iniciativas como esta [vídeo: 2:13min] benefician o perjudican la atención del paciente, no tengo duda de que mejoran la “tecnificación” pero creo que disminuyen mucho la “humanización”.

Mi pregunta es, ¿por qué este nuevo dispositivo parece prescindir del médico? No veo ventaja del dispositivo sobre lo que se ha hecho hasta ahora, un médico atiende a un paciente y ve que necesita a otro especialista, le llama y le pone al día, si es necesario va haciendo lo que su colega le indica mientras este se desplaza al hospital. Veo como inconveniente que una persona asustada porque parece tener un ictus ¡interacciona con un ordenador!!

Parece que la principal ventaja es económica, no es necesario tener un médico en la plantilla del hospital que sepa resolver ese problema.

La economía y el lenguaje de empresa se apoderan de la salud y eso no es un avance: usuario, cliente, experto, empoderado… parece que ser paciente y estar enfermo sean cosas del pasado.

yo seré una paciente empoderada

en un mundo digitalizado

Lo único de lo que puedo estar segura es de que nada es para siempre. La historia individual y la Historia colectiva son la forma de dar relato al discurrir del tiempo, el tiempo pasa pero lo que sucede en él no son siempre avances.

Igual que los individuos aprendemos, olvidamos, avanzamos o retrocedemos en nuestro desarrollo personal, nuestra Historia colectiva tiene momentos de extraordinaria lucidez y otros de tremendas pérdidas, pero inmersos en nuestro propio devenir no siempre somos conscientes de estos vaivenes.

Aplaudimos con admiración indisimulada los extraordinarios avances técnicos que vivimos. Siempre pensamos que serán positivos, que servirán para “avanzar”, para mejorar nuestro día a día, que darán mejor apoyo a nuestro imperfecto cerebro humano. Pero en realidad los avances no son tales, son novedades que pueden servirnos para mejorar o para empeorar como individuos, y también como colectivo. Lo humano, que está en el cerebro, es lo que dará a esos avances la calidad de positivos o negativos, según el uso que les demos.

El cerebro se resiste al cambio, su función es interpretar el entorno para dar una respuesta lo más anticipada y segura posible para mejorar así su eficacia. Así que el cerebro se aferra a las rutinas, a lo conocido, a lo seguro, y cuanto más envejece más le cuesta el cambio. Su capacidad de reacción y su memoria disminuyen, aunque la curiosidad por lo nuevo siempre se mantiene y el análisis de la información se hace más eficaz con el entrenamiento que da la experiencia previa.

Si algún día soy paciente tengo claro que buscaré un médico. Aunque yo misma lo sea no lo sé todo, y peor, no sé ser objetiva conmigo misma, así que buscaré a un colega que me dé apoyo y buenos consejos. Seguro que necesitaré de otros profesionales sanitarios, profesionales que espero dominen la tecnología de cada momento, pero sobre todo que sean humanos.

Si algún día soy paciente, renuncio a ser cliente, usuaria o empoderada. Quiero ser un ser humano que pide ayuda a otro y que tiene la suerte de encontrarla.

Yo cuando esté enferma quiero ser paciente,
no usuaria, ni cliente, paciente…
tener a mi lado personas que se cuiden de mi paciencia, que me acompañen que me conforten que me hagan sentir más cómoda la llegada del dolor, de la muerte, de lo inevitable…
No me importa que no haya flores, ni que las cortinas sean inexistentes…
quiero que me miren con humanidad, con compasión, reconociendo en mi dolencia su vulnerabilidad. Quiero sus ojos húmedos cuando me digan que la muerte está próxima, quiero su mano apretando la mía cuando me expliquen que el dolor es invencible si sigo consciente…
No quiero ser cliente, ¿como podría pagar ese trato?
No quiero ser usuaria, ¿acaso uso a esas personas?
Yo cuando esté enferma quiero ser paciente.

Seguro que te apetece comentar, ¡gracias!

↬ 2015 © mj mas

________________________<sobre esta información>

Gráficos: “medicina e internet” por mj mas.

Relacionado:

Acerca de mj mas

Neuropediatra · Ejerzo la Medicina con Ciencia y humanidad. Aquí divulgo sobre el imperfecto cerebro humano.

»

  1. rcapbert dice:

    Gracias por la entrada. Me ha recordado este TED de HU-CI “https://youtu.be/KbYBZn7jw9I” …lo único q necesita una persona es otra persona….

  2. Rosa dice:

    ¡Genial la reflexión!! Ojalá llegue a las direcciones y gerencias de nuestra sanidad, para que la incorporen en su difinición de estos conceptos tan repetidos Misón y valores…..

  3. mj mas dice:

    Creo que ellos están más por el tema usuario/cliente (votante)… gracias Rosa por pasarte a comentar. 🙂

  4. Regalos dice:

    ¡Muy buen artículo! Me ha encantado, es muy buena la reflexión, espero que algunos altos cargos lean esto y cambie algo en nuestro país.

    ¡Seguid así! ¡Me encanta este blog!!!

Si comentas, todos aprendemos. ¡Gracias!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s