Referencia social

¿Engañamos a los niños?

Este vídeo de unos adultos que simulan que un niño se ha golpeado la cabeza y llora se ha hecho viral.

Me parece una tontería hacer llorar así a un pobre niño sólo por diversión, pero allá cada cual con sus cosas.

Por mi parte voy a darle un mejor uso a la anécdota y, como ya hice en mi cuenta de Twitter @MasTwitts, me servirá de excusa para hablar en esta entrada de la «referencia social», una forma de aprendizaje que empieza muy temprano, entre los 6 y los 9 meses de edad.

Analizaré lo que se ve en el vídeo y trataré de explicar porqué creo que estamos viendo una respuesta típica basada en la referencia social. ¿Empezamos?

Observemos el vídeo

Un adulto (seguramente el padre) con un bebé pequeño en brazos. Aunque no lo sabemos a ciencia cierta, todos los bebés parecen menores de un año o de un año y poco más. Podemos observar que su nivel de neurodesarrollo es suficiente para controlar la postura del tronco, ya que se sostiene sentado en brazos del adulto sin necesidad de apoyo, y que ninguno parece tener un avanzado desarrollo del habla.

En todos los casos, el adulto da un golpe en la pared (ventana, puerta…), incluso a veces el niño ve como lo hace. La reacción inmediata es de indiferencia, no se giran a ver de donde viene el sonido porque no parece nuevo para ellos, es muy probable que lo hayan oído antes y por tanto sepan lo que es.

Pero cuando el adulto empieza a hablar y a frotarle la cabeza con palabras de consuelo (yo tampoco entiendo lo que dicen, pero el tono sí es de consuelo ¿no?), a los pocos segundos el niño se pone a llorar. Quizá el que más tarde en llorar sea el que está en brazos de la mujer, luego comentaré porqué creo que sucede.

Todos los niños lloran y los adultos se ríen. Las razones y reacciones del adulto las desconozco, no soy psicólogo y menos especialista de adultos (por suerte para mí, así tengo excusa para no comentarlo).

Hipótesis de lo que pasa

El niño escucha palabras que no entiende, pero el tono de voz y la acción del adulto son los mismos que oye cuando se lastima, así que reacciona según le indican las pistas que le da su referente en esta situación: el adulto.

Este es el tuit con el que contesté al del vídeo

Referencia social

Se llama «referencia social» al mecanismo por el que los bebés usan las muestras emocionales del adulto (habitualmente su madre o su padre) para regular sus comportamientos hacia objetos, personas y situaciones.

Las referencias sociales son pistas fundamentales, uno de los mecanismos principales de los que dispone el bebé para comprender el mundo que lo rodea.

En otras palabras, el bebé que está en un momento de su neurodesarrollo en el que aún no ha aparecido el lenguaje, intenta comprender lo que sucede a su alrededor observando la reacción de los demás e imitándola.

A lo largo de su primer año de vida los bebés adquieren la capacidad para interactuar en sociedad, habilidad que se hace más evidente a partir del último trimestre. A esta edad sus padres son sus maestros, su fuente de conocimiento para entender el entorno, y con la comunicación que establecen con ellos aprenden a dar sentido a las acciones y relaciones de otras personas y a los objetos que le rodean. Así intentan regular su comportamiento de acuerdo a las evaluaciones que les muestran sus padres o cuidadores.

En el patrón normal del neurodesarrollo se forman primero los circuitos básicos, que van albergando las habilidades más sencillas, y sobre estos se forman los circuitos más complejos. Podemos observar su evolución y distinguir varias etapas para mejor comprenderlo.

En cuanto a la referencia social, observamos que los bebés comienzan a reconocer las expresiones emocionales a partir de los 6 meses de edad, aunque hay trabajos que sugieren que empiezan a hacerlo ya de recién nacidos. Primero deben darse cuenta de que existen expresiones faciales distintas (distinguen), después relacionan la expresión a su emoción correspondiente (reconocen), después reaccionan a cada expresión (responden). De esta manera, los bebés «leen» las expresiones de sus padres para comprender.

Los bebés más pequeños se fijan tanto en la cara de los padres como en otras partes del cuerpo y reaccionan con prontitud a las expresiones emocionales positivas. En cambio los mayores prefieren mirar directamente a la cara de sus padres y responden antes a las reacciones de temor de los padres hacia un estímulo. A mayor edad más selectivo se hace a las expresiones de sus padres y más o menos a los 15 meses empieza a mirarlos, buscando aprobación, antes de iniciar una acción. Ahí es donde ya se ve claramente establecida la referencia social.

Un experimento visual

En 1960 los psicólogos Eleanor Gibson y Richard Walk, de la Universidad de Cornell, se propusieron investigar si la percepción de la profundidad visual era innata o aprendida.

Para ello idearon un artilugio que llamaron el «precipicio visual». Consiste en una lámina transparente y que soporta el peso de un bebé, que cubre una tela con un patrón de tablero de ajedrez de alto contraste. En un lado, la tela se coloca inmediatamente debajo del material transparente, y en el otro, se coloca 1,2 metros más abajo. Hay un desnivel, pero el material transparente impide la caída

Aunque las conclusiones del experimento original son discutibles y no aclaran si la percepción de la profundidad es innata o aprendida, el aparato sirvió al Dr. Campos, de la universidad de Berkley para estudiar la referencia social. En el vídeo podemos ver en qué consiste.

A pesar de que el niño quiere coger el juguete, espera la actitud de su madre antes de aventurarse más allá del borde del precipicio. Cuando se le dice a la madre que ponga cara de miedo o de preocupación, el niño se da la vuelta y no pasa. Si por el contrario, la madre le anima con gestos a cruzar, acaba cruzando.

Porque en este momento del neurodesarrollo, el niño necesita que la madre valore afectivamente su entorno.

Poco a poco se irá haciendo independiente y otras figuras irán incorporándose como referentes en la valoración del entorno e influirán en su conducta en mayor o menor medida.

Y así nos ha pasado y nos pasa a todos, seguro que además de nuestros padres, hemos tenido maestros, hermanos, primos, amigos, compañeros de trabajo, personas expertas en un campo o en cuyo criterio confiamos que han sido o son nuestros referentes en determinadas situaciones.

Comentario final

Yo diría que ha quedado bien explicado el vídeo viral que os presentaba al principio. Aunque nos queda aclarar porqué el niño en brazos de la madre tarda más en llorar. Me parece que porque la madre no es nada convincente y porque de fondo se oye como los demás se ríen, así que inicialmente el niño se encuentra confuso con pistas poco claras sobre cual debe ser su reacción.

La referencia social es imprescindible para el neurodesarrollo, un mecanismo fundamental que los niños necesitan, sobre todo cuando aún no tienen un desarrollo del lenguaje suficiente. Sus padres deben indicarles en todo momento qué hacer, más cuando el entorno no es familiar, para que no se sientan perdidos e incapaces de comprender.

Los padres son la guía de sus hijos y deben ayudarles a reconocer la conducta a desempeñar en cada situación. Esto favorece su desarrollo emocional y su autonomía. Cuanto más claras sean las normas, las pistas sociales, más tranquilo se mostrará el niño ante lo desconocido y desarrollará una mayor seguridad en sí mismo y sus capacidades.

Por eso decía al principio que al pediatra se va sonriendo, para que se sienta tranquilo y confiado, para que no pase un mal rato innecesario.

↬ 2019 © mj mas

El tuit sobre la referencia social llamó la atención de María Aragón, periodista de El Periódico, que publicó «El vídeo viral que muestra cómo los bebés lloran ante la actitud de los adultos y no por dolor tras un golpe».

Y también de Cynthia Falcón Trejo, de ABC, con quien conversé sobre el tema: «El vídeo viral que muestra cómo afecta la reacción de los padres cuando los niños se dan un golpe».

Si te llama la atención a ti también, podrías compartirlo en redes sociales o por whatsapp. ¡Muchas gracias!

____________________________<sobre esta información>

Gráficos: «Referencia social» por © mj mas, con foto de las 6 emociones básicas de Paul Ekman.

Relacionados:

Bibliografía:

  • Gibson, E. J., & Walk, R. D. (1960). The «visual cliff.» Scientific American, 202, 67–71.
  • James F. Sorce, Robert N. Emde, Joseph Campos and Mary D. Klinnert. «Maternal Emotional Signaling: Its Effect on the Visual Cliff Behavior of 1-Year-Olds». Developmental Psychology 1985. Vol. 21. No. I, 195-200.
  • Walden TA, Ogan TA. «The development of social referencing». Child Dev. 1988 Oct;59(5):1230-40.
  • Arlene S. Walker-Andrews. «Emotions and Social Development: Infants’ Recognition of Emotions in Others». Pediatrics; November 1998, VOLUME 102 / ISSUE Supplement E1.

2 Comentarios

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