Vacaciones con lecturas.

Los aprendizajes escolares modifican los circuitos cerebrales que responden más rápido y agilizan las tareas que albergan.

La lectura modifica la forma en que funciona nuestro cerebro, favorece la conexión de las áreas cerebrales implicadas en el proceso lector y fundamenta el dominio de la lengua ampliando el vocabulario y mejorando la construcción de frases. Pero es que además estimula la imaginación, el razonamiento y la memoria y provoca emociones.

Todo el cerebro se pone en marcha cuando cogemos un libro.   

leer activa todo el cerebro

El verano, con sus horas de calor que desaconsejan el aire libre y los largos ratos sin horarios programados, es un momento perfecto para animar a los niños a vivir aventuras, a conocer otras historias y culturas sin necesidad de viajar, porque todo está en los libros. Muchos niños aún no lo saben, pero a todos les encanta leer. 😉

A los niños les fascinan las historias, les gusta que les expliquemos cosas. Cosas que nos han pasado o que les pasan a otros. Escuchando estas historias aprenden, y aprender es lo que más les gusta hacer a los niños.

la lectura en pre-lectores

Desde edades muy tempranas, los niños expuestos a la lectura tienen un mejor desarrollo del lenguaje, son capaces de crear mejores imágenes mentales y a la larga tienen mejores resultados académicos. Incluso cuando los niños aún no saben leer, si tienen padres que les leen cuentos tendrán un mejor desarrollo de los circuitos cerebrales que procesan la información verbal, la comprensión lectora y la formación de imágenes mentales.

 

Cuando le leemos una historia, el niño tiene que imaginar de forma activa lo que sucede. En los cuentos infantiles se describen mundos y situaciones que no están en el espacio y tiempo inmediatos, a menudo ni siquiera existen, necesitan ser recreados en la mente. En cambio, en los dibujos animados y en las películas la historia es visible y no hay que esforzarse para imaginarla. Las narraciones orales también tienen la capacidad de construir situaciones a través del lenguaje, pero el vocabulario empleado por el adulto, tanto si se inventa la historia como si la recita de memoria, es menos rico y variado que el de los textos escritos.

leer con los hijos

 

Recuerdo perfectamente cuando mi sobrina Lucía tenía 4 años. Le gustaba mucho que le leyéramos «El Rey León», una y otra vez. Además de conocer y comprender perfectamente el cuento, ¡se lo aprendió de memoria! Simulaba leerlo con el libro abierto entre sus piernas y pasando el dedo por las letras, recitando de memoria palabras que de otro modo no habría comprendido hasta mucho más tarde. Su cerebro aprendía nuevas palabras a las que además debía asociar imágenes en su cabeza.

Así que leer a los niños pequeños mejora su neurodesarrollo, facilita la creación de circuitos que serán los mismos que usarán más adelante cuando tengan que empezar a leer por sí mismos.

La lectura compartida con los niños genera además un contexto de intimidad y complicidad único. Acurrucarse cerca de papá o mamá, compartir intereses y tiempo, son momentos gratificantes que generan rituales familiares y aumentan la sensación de pertenencia y de seguridad tan necesarias para un neurodesarrollo sano.

Escoger una buena historia es una excelente oportunidad para los padres de transmitir valores y conductas, pero también de conocer mejor a sus hijos observando sus reacciones y emociones. “Vuélveme a contar el cuento”, pide el niño aprende y disfruta, es quizá una de las demandas más tiernas que pueda oír una madre o un padre.

Si la lectura es antes dormir, puede favorecer la conciliación del sueño en aquellos niños que se resisten a ir a la cama. Si convertimos la lectura en un hábito diario, podemos transformar esa resistencia en un momento agradable y apetecible que, por su repetición, predisponga el cerebro del niño al descanso.

la lectura en escolares y adolescentes

En otra entrada expliqué que el lector experimentado desarrolla circuitos cerebrales más ágiles para acceder a otros conocimientos.

Pero leer bien y ser un buen lector son cosas diferentes. Para decir que un niño lee bien basta que lo haga sin errores. Ser un buen lector significa ser capaz de acceder al pensamiento de los otros y al conocimiento transmitido en la palabra escrita para aprender, disfrutar y confrontar las otras ideas a las del pensamiento propio.

El buen lector reflexiona, se hace preguntas e intenta responderlas, sabe que la lectura es la herramienta para acceder a cualquier conocimiento y una inversión que siempre le dará réditos y ventajas en un mundo tan rápidamente cambiante. Aprender a leer y hacerlo bien es un esfuerzo constante que no acaba nunca, ni de adultos, pero es más fácil si desde la infancia comprendemos su importancia.

Como cualquier otra actividad que requiere un esfuerzo, cuanto más agradable nos resulte leer menos costoso nos parecerá. En las familias en las que la lectura es un hábito los niños incorporan la lectura en sus actividades cotidianas porque lo ven como algo natural y necesario para participar de la vida en común.

Hoy en día el tiempo de ocio es escaso, y libro tiene muchos competidores –tablets, móviles, ordenadores, consolas..–. Puede que muchos niños escojan otra actividad que no requiere el esfuerzo de la lectura y es aquí donde los padres pueden ayudar a inclinar la balanza a favor de un buen libro.

leer imaginacionCuanto mejor hacemos una cosa, más nos gusta hacerla. Así que si leemos más, leeremos mejor y querremos leer aún más. Por eso es importante escoger bien la lectura y para eso hay que tomar en cuenta la edad del niño, sus habilidades lectoras y sus preferencias personales.

 

Si ofrecemos libros demasiado complicados para la edad y la habilidad lectora del niño pronto se aburrirá y los abandonará. Tampoco conviene que el libro sea demasiado fácil, con un vocabulario inferior al del nivel del niño y que no motive su curiosidad natural. El vocabulario desconocido es probablemente un buen indicador para saber si el libro es adecuado, si tiene como máximo una palabra nueva por página probablemente estará bien.

Los niños se parecen a sus progenitores y conviven en su ambiente, así que es muy probable que sientan interés por los mismo que ellos. El propio bagaje de lectura de los padres influirá al escoger las lecturas infantiles transmitiendo así una cultura familiar propia que fortalece los sentimientos de pertenencia y de seguridad.

Crea espacios de lectura cómodos y confortables, bien iluminados y libres de ruido. A poder ser distintos al sitio en el que hacen los deberes. 😉 Sé positivo y muéstrate positivo ante la lectura, un ambiente alegre es siempre motivador.

Los adultos podemos compartir la lectura con los niños y animarles a que la compartan con sus amigos. Leer a la vez el mismo libro e incluso buscar un rato para comentarlo es una actividad divertida y diferente que hará que los niños se sientan apreciados y motivados. Es ocio, pero a veces hay que tomárselo en serio 😉

Podemos usar el juego dentro de la lectura para hacerla más amena. “El diccionario” es un sencillo juego en el que se apuntan en un papel las palabras que no se conocen y luego se intenta adivinar el significado. Debemos intentar convencer a los demás de que nuestra explicación es la buena. Gana el que más se acerque al significado verdadero o el que consiga “engañar” a más jugadores con su definición.

Deja los libros a su alcance, conviértelos en un objeto cotidiano que ronda por mesas y sofás, invítales a abrirlos y ver sus ilustraciones.

Inculca en los adolescentes la idea de que hay libros transgresores que cuestionan tus propias ideas y conocimientos, usa su “rebeldía natural” como aliado. 😉

¿y los adultos?

Para muchos adultos la lectura es una actividad placentera. Poner a prueba las ideas propias es siempre interesante y, más allá del ocio que proporciona una buena ficción, podemos tener lecturas variadas que incluso nos resulten difíciles.

Leer textos de otras disciplinas, primero para principiantes y si te engancha subes de nivel, nos harán esforzarnos y satisfarán nuestro gusto por el aprendizaje. Nuestro cerebro formará nuevos circuitos al tener que ampliar y modificar nuestras capacidades lectoras. Ya expliqué que los nuevos retos hacen crecer nuevas neuronas.

Si siempre lees ficción, ¿por qué no pruebas con ensayo? O textos técnicos, o poesía o teatro… pon a prueba tus neuronas y verás como no te arrepientes.

Me voy a aplicar el cuento y, como cada verano, voy a dedicar buenos ratos a la lectura. 😀

↬  2016 © mj mas

Escribir este blog me encanta. Lo hago con vocación de divulgar sobre neurodesarrollo y neuropediatría. Lo que lees me lleva muchas horas de estudio, dedicación y trabajo. Si te gusta y crees que merezco reconocimiento, por favor dámelo compartiendo esta información en tus redes sociales para que otros también se beneficien de ella. 😀

Gracias.

____________________<sobre esta información>

Gráficos:  “leer activa todo el cerebro” y “ventajas de leer con los hijos” por © mj mas, si los usas cítame y enlaza a esta entrada. “alimenta tu imaginación” en Freepick.

Bibliografía:

  • Hutton J et al. «Home Reading Environment and Brain Activation in Preschool Children Listening to Stories» Pediatrics, Agosto 2015.
  • Stuart J. Ritchie, Timothy C. Bates and Robert Plomin.«Does Learning to Read Improve Intelligence? A Longitudinal Multivariate Analysis in Identical Twins From Age 7 to 16» Child Development, Julio 2014.

Acerca de mj mas

Neuropediatra · Ejerzo la Medicina con Ciencia y humanidad. Aquí divulgo sobre el imperfecto cerebro humano.

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  1. formantia dice:

    Me ha parecido un artículo muy interesante. Me surge una duda. Que es mas recomendable, ¿dispositivo electrónico o papel?
    Gracias.

    • mj mas dice:

      En cuanto al acto de leer diría que no es algo muy relevante. En otras cosas diría que ambos tienen sus ventajas. En papel las ilustraciones suelen quedar más bonitas, especialmente si es de calidad, y se les puede añadir textura y olores, las tipografías en papel pueden ser troqueladas… En el dispositivo electrónico tenemos hipervínculos y diccionarios incorporados, por ejemplo.
      Creo que ambos son buenos medios para leer.

  2. Núria dice:

    Un article excelent!! Comparetixo les teves recomanacions. L’estona de lectura en familia no sols afavoreix el seu aprenantatge si no que reforça els vincles familiars. Per mi, un dels millors moments de dia es quan fem lectura en familia al vespre. No ho canvio per res del món!!.

  3. “No hay bisturí más preciso que una palabra o una frase bien construida. Nuestro cerebro está diseñado para responder a ideas y conceptos comunicados con ellas, nunca seremos tan precisos como una palabra”
    Karl Deisseroth

    Excelente entrada, como siempre

  4. […] a través de leer con los hijos — neuronas en crecimiento […]

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