Exámenes finales.

examenes fin de cursoDespués de 9 meses llega el momento de los exámenes finales.

En unos pocos días hay que dar cuentas de lo trabajado durante todo el curso y aparecen los nervios.

Los niños se enfrentan a una época de estrés y cansancio en la que a mayor edad y exigencia, mayores los nervios.

Temas más largos y difíciles que exigen una mayor capacidad para organizar las tareas, para mantener la concentración, para atender a los detalles y evitar el error.

Es fácil que aparezcan insomnio, dolores de cabeza o empeoren problemas como el déficit de atención –TDAH– y con ellos la preocupación de los padres por la salud de sus hijos.

los horarios: decisivos

No son solo las exigencias académicas las que desencadenan o descompensan los problemas. Factores ambientales propios de la primavera contribuyen al nerviosismo del final de curso. Ya se sabe que “la primavera, la sangre altera”.

dormir suficiente y dormir bien

El aumento de las horas de luz junto con el adelanto del reloj al principio de la primavera, alteran la rutina y el horario que se había seguido durante el curso.

Los niños no quieren irse a dormir cuando aún es de día y, aunque se acuesten, la luz les dificulta la conciliación del sueño. Los adolescentes suelen preferir las horas de la noche para estudiar y el uso de pantallas dificulta luego que puedan conciliar el sueño. En definitiva, todos duermen menos de lo que es conveniente, y dormir es muy, muy importante, los niños tienen que dormir las horas que les corresponden según su edad.horas sueño edad

 

Pero, ¿por qué es tan importante dormir y dormir las horas suficientes?

Durante el sueño nuestro cerebro cambia su actividad, deja de ser prioritaria la interacción consciente con el entorno para dedicarse a labores de “reparación y mantenimiento” del organismo. La actividad basal y eléctrica del cerebro cambia respecto a la vigilia. Pero es que además durante el sueño la actividad cerebral no es homogénea, de modo que se pueden distinguir distintas fases que van desde el sueño más ligero –fase I– al más profundo –fase IV– para terminar con la fase de sueño REM (las siglas en inglés para movimientos oculares rápidos).

En un adulto cada uno de estos ciclos de sueño tarda entre 90 y 110 minutos en completarse y se repiten varias veces a lo largo de toda la noche. Pero mientras que en la primera mitad de la noche los períodos de sueño profundo son largos y los de sueño REM cortos, en la segunda mitad sucede justo lo contrario. Así en las primeras horas de la noche predomina el sueño no REM y en la segunda mitad el sueño REM.

hipnograma normal

 

La estructura de sueño del niño es muy similar, aunque la duración total del sueño, el número de ciclos que realiza y la duración y relación de cada uno de ellos cambia con la edad.

sueño REM a lo largo de la vida

 

El caso es que cada vez tenemos más evidencias de que el sueño REM es esencial para consolidar los aprendizajes, y los ciclos con más y mejor sueño REM aparecen cuando llevamos muchas horas durmiendo. De manera que si dormimos menos horas lo que estamos haciendo es reducir nuestro tiempo de sueño REM y en consecuencia dificultamos nuestro aprendizaje.

Aunque nuestros conocimientos sobre el sueño son aún insuficientes, está claro que si dormimos poco o mal nuestro cuerpo sufre las consecuencias.

un horario organizado

Durante todo el curso. Esto que es importante para todos, lo es especialmente para los niños que tienen TDAH.

Aprender a gestionar la información y el tiempo es quizá una de las habilidades más importantes que podemos adquirir en el colegio. Y si lo hacemos bien, ¡nos servirá para toda la vida!

organización TDAH

 

Las agendas escolares con objetivos y bien planificadas. Una buena priorización de las tareas, lo relevante y urgente primero. No excederse en las horas de estudio ni en las actividades extraescolares. Dejar tiempo libre para jugar, estar con otros niños o no hacer nada…

Dar importancia a una buena gestión del tiempo desde principio de curso y desde los primeros cursos permite adquirir rutinas y hábitos que luego no serán tan difíciles de mantener aunque las condiciones no sean favorables.

 

cuidar la alimentación

A veces las prisas, el estrés de final de curso, los exámenes tan importantes, la mayor carga de tareas para acabar el programa… hacen que dejemos en un segundo plano la alimentación.

No solo el estrés, otros factores pueden disminuir el apetito. El calor propio de esta época del año, la menor actividad física, las tentaciones del aire libre (un helado, una comida rápida, una merienda en una terraza). No hay que bajar la guardia, la alimentación siempre debe ser adecuada para que el niño tenga la energía suficiente para mantener su actividad y crecer.

El calor aumenta la sudoración y la pérdida de líquido y además disminuye el apetito. Factores de riesgo para que duela la cabeza.

Todo esto contribuye a que disminuya la concentración y por tanto el rendimiento, precisamente en el momento del año en que más hace falta.

 

mejorar el fin de curso

En primavera, lo mismo que cambiamos la ropa de invierno por prendas más frescas, es posible que debamos cambiar algunas cosas para mejorar el ambiente de estudio y facilitar el rendimiento final.

Hay que conseguir un ambiente que invite al sueño.

Una habitación sin luz y silenciosa, en la que no haya pantallas de ningún tipo (tele, móvil, tablet…) y con una temperatura inferior a 23 ℃, favorece el adormecimiento y la conciliación del sueño.

Evitar los cambios de rutinas y horarios lo máximo posible hasta que acabe el curso. Dormir las horas suficientes mejora la capacidad de atención y de concentración durante el día.

Comer suficiente y beber más a menudo, sobre todo agua, mejorará los episodios de cefalea. Aprovechar el calor y la sed, puede ser un buen momento para que los niños coman más fruta y verdura. Zumos, gazpachos, en general menús con alimentos frescos y abundantes en líquidos que no sean pesados de digerir, son más apetecibles en las épocas de calor.

Los nervios van a seguir ahí, pero si estamos bien preparados nos afectarán menos.

Yo aún tengo pesadillas con los exámenes finales…

↬  2016 © mj mas

____________________<sobre esta información>

Foto: Bernard en Flickr. Gráfico: “horas de sueño noche/día” por ©mj mas, si lo usas cítame y enlaza a esta entrada.

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Acerca de mj mas

Neuropediatra · Ejerzo la Medicina con Ciencia y humanidad. Aquí divulgo sobre el imperfecto cerebro humano.

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  1. El descanso reparador. Qué poco se habla de él y lo mucho que puede condicionar nuestro bienestar. Un aspecto más a tener en cuenta en la salud y desarrollo de nuestros hijos, con TDAH o sin él, y en la nuestra propia. Gracias Mª José por tus consejos.

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