Otoño y epilepsia

otoño y epilepsiaLa epilepsia es una enfermedad crónica del cerebro que causa episodios de alteración repentina y transitoria de sus funciones, episodios que llamamos crisis.

Hay ciertas circunstancias que favorecen la aparición de las crisis y entre ellas encontramos algunas estaciones del año, otoño y primavera.

La epilepsia es muy frecuente en la infancia, aproximadamente 1 de cada 100 niños va a padecer epilepsia. Afortunadamente en la mayoría de los casos es de tipo benigno y está relacionada con el desarrollo cerebral, por lo que desaparecerá con la edad.

A pesar de lo mucho que hemos avanzado en el conocimiento de la epilepsia, sus mecanismos y causas no son todavía bien comprendidos.

Su diagnóstico es clínico (observación de síntomas y signos que padece una persona) y se basa en las características y repetición de las crisis. Las pruebas complementarias –electroencefalograma, análisis, resonancia magnética– resultan muy útiles para definir el tipo de epilepsia y estudiar posibles causas subyacentes, pero no son diagnósticas por sí mismas.

Al  no haber desentrañado por completo su fisiopatología, resulta difícil para el médico explicar de forma clara al paciente que es lo que pasa y por qué pasa. Y al basarse en la observación clínica resulta fácil al paciente encontrar coincidencias que aumentan aún más el misterio que rodea a la epilepsia.

Especialmente fácil de relacionar es la aparición de crisis al dormirse o despertarse y el aumento de su frecuencia en primavera y en otoño. Así, es bastante frecuente que las personas con epilepsia presenten su primera crisis en una de estas dos estaciones del año. Esta observación ya fue hecha por Hipócrates, el padre de la medicina clínica, en sus Aforismos:

En la primavera se ven manías, melancolías, epilepsias, hemorragias, esquinencias, reumas de cabeza, de garganta, tos, catarros, herpes, eflorescencias farinosas, manchas lívidas o blanquinosas, muchas pústulas ulcerosas, tuberculos y dolores de gota 

Hipócrates, Aforismos: sección 3ª aforismo 20

En otoño ocurren también muchas enfermedades de estío: además de esto calenturas, quartanas, ó sin caracter determinados: males del bazo, hidropesias, ptisis, dificultades de orinar, disenterias, lienterias, vólvulos, vómitos, dolores sciáticos, esquinencias, y accesos de asma, epilepsia, manía y melancolía 

Hipócrates, Aforismos: sección 3ª aforismo 22

Estas coincidencias nos hacen sospechar que la cantidad de horas de luz y la sincronización de nuestro reloj interno con los cambios ambientales (modulación circadiana), tienen sin duda una relación con la aparición de crisis agudas y de epilepsia, aunque no sepamos todavía bien como sucede.

La primavera y el otoño, además de requerir a nuestro organismo un ajuste de su reloj interno debido al cambio en las horas de luz, coinciden con períodos de más cansancio y mayor ansiedad en los niños (principio y final de curso) por lo que es aconsejable vigilar que se establezcan buenos hábitos horarios que favorezcan este ajuste circadiano.

Los niños con epilepsia deben tener siempre horarios lo más estables posible, y en estas épocas más sensibles del año deben de cuidarse con especial atención.

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Foto: Taís, en Flickr.

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6 Comentarios

  1. JUAN MANUEL GALEANO

    Genial este articulo, super interesante. Como era de los antiguos no lo había leido… Las crisis de mi hija coinciden siempre en estas dos epocas del año. Primavera y Otoño, y estaba buscando información especifica sobre el porqué, ya que los cambios estacionales son el único patrón que hemos conseguido identificar como detonante de las crisis. Muchas gracias una vez más MJ.

  2. Hola Maria José
    Desconocía esta temporalidad de la epilepsia

    Como odontólogo es algo ante lo cual debo estar preparado en caso de que algún paciente la padezca en el sillón

    Gracias a ti ahora estoy advertido de esta temporalidad

    Saludos desde Caracas

    1. Primavera y otoño tienen muy parecidas condiciones climáticas. Una va hacia el calor y otra hacia el frío, pero son muy semejantes en cuanto a condiciones lumínicas y como estas afectan al sueño y a los ritmos corporales para adaptarse al cambio.
      Espero que tu hija controle pronto su epilepsia.

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