La tradición de los Reyes Magos

Seguro que muchos también recordáis con cariño esa noche mágica en la que era tan difícil quedarse dormida. ¿Se harían realidad nuestros deseos por la mañana?
Me ponía muy nerviosa, tanto que en una ocasión llegué a ver en el pasillo a uno de los Reyes. ¡Y entré en pánico!
Lo había visto, así que ahora no me dejaría nada…
Por suerte debió ser un sueño porque me dejaron los lego que había pedido, no sin antes comerse el turrón, beberse un sorbito de cava y los camellos toda el agua que les habíamos preparado.
Por si acaso sigo acostándome pronto la noche antes de Reyes, no vayan a encontrarme despierta y pasen de largo. 😉
¡Santa inocencia! ¿Por qué creemos y luego dejamos de creer? La respuesta está en el pensamiento mágico…
Por María José Mas