Lo que no puedes nombrar no existe. Al menos no existe para ti. Toda idea se puede asociar a una palabra y si no, seguro que se puede asociar a una emoción. Pero sin palabras ¿cómo la transmites?
El arte nos ayuda a comunicar nuestras experiencias subjetivas, nuestras impresiones más personales, aunque no resulta ágil y no siempre sirve para la comunicación hablada. Porque el sentimiento de una música, un poema, una historia, un cuadro o una escultura no es el mismo para todo el mundo.
Las emociones son experiencias subjetivas y el vocabulario que usamos para nombrarlas es extensísimo.
Según la RAE una emoción es una «Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.»
El vocabulario que usamos para nombrarlas es extensísimo y un buen diccionario que nos ayude a explorarlas es una excelente idea.
Por María José Mas