Como sociedad, no es suficiente con dotarnos de leyes y de normas, debemos exigir, y cada uno de nosotros procurar, que todos disfrutemos de nuestra dignidad y de nuestra autonomía personal.
Los profesionales de la salud sabemos que la discapacidad está a la vuelta de la esquina, y que nos alcanzará a todos tarde o temprano.
Por María José Mas