Los tumores aparecen porque hay un crecimiento excesivo de las células de un tejido. Pueden ser no cancerosos –benignos– o cancerosos –malignos–.
En la infancia sus síntomas dependen de la localización del tumor, de su tipo y de la edad del paciente. Lo mismo sucede con el tratamiento, que es muy diferente al del adulto.
Por eso, como en todas las enfermedades pediátricas, su abordaje y tratamiento mejoran cuando se deja en manos de especialistas en neurología y oncología infantil.
Aprovecho que es el día mundial contra el cáncer vamos a hablar de los que afectan al sistema nervioso central. Es un tema muy extenso que excede los propósitos del blog, pero creo que es importante ofrecer unas nociones.
En realidad es más exacto hablar de
Por María José Mas