Las vacaciones son un tiempo de desconexión de lo cotidiano, de las rutinas, de las tareas habituales. Pero en una época en que todo y todos estamos hiperconectados, eso es prácticamente una utopía, un imposible.

Vacaciones, ¿desconectamos?


Los niños y los adolescentes tienen especialmente difícil esa desconexión. Acostumbrados a usar pantallas desde su más tierna infancia, las ven como una herramienta natural de comunicación diaria y así las usan.
Ahora en verano tienen mucho más tiempo libre, y la mayoría va a emplearlo en estar conectado tumbado en el sofá…