El autismo no es una enfermedad en el sentido de que no se trata de una alteración de la salud.
Es un trastorno del neurodesarrollo que dificulta la comunicación y las habilidades sociales, las personas con autismo tienen intereses muy concretos en los que se focalizan tanto que interfieren en su vida diaria.
El autismo involucra a la globalidad del cerebro, refleja la complejidad del sistema nervioso y la de las habilidades requeridas para cualquier conducta humana.
Desde su diferencia, el autismo ofrece una maravillosa oportunidad para reflexionar sobre la conducta humana. Acercarse a la realidad del otro para conocerla enriquece nuestra humanidad y nos hace crecer como personas.
Os propongo dos libros que ayudan a esta reflexión.
Por María José Mas