Entre el 70 y el 80% de los niños con parálisis cerebral infantil son espásticos.
La PCI, se produce por un desarrollo defectuoso o daño en las áreas motoras del cerebro que ocasiona disminución del control adecuado del movimiento y la postura.
No es debida a problemas en los músculos o nervios.
En la PCI espástica se lesionan áreas cerebrales que controlan la fuerza y el tono muscular, causando debilidad e hipertonía de extensión variable según el lugar y la extensión de áreas afectadas.
Los pacientes presentan movimientos rígidos y poco armónicos, como a trompicones, debido a una tensión muscular excesiva en algunos músculos y muy disminuida en otros, lo que produce un desequilibrio de fuerzas que afecta a las articulaciones disminuyendo su movilidad. Por ejemplo, tienen dificultades importantes para cambiar de postura o abrir sus manos para soltar un objeto.
Por María José Mas