Demasiado joven para beber – Too Young To Drink
Es el título de la campaña de la Alianza Europea para prevenir del Síndrome Alcohólico Fetal –SAF–.
El alcohol atraviesa fácilmente la placenta y daña al feto. Causa malformaciones de la cabeza y la cara, retraso del crecimiento y alteraciones del neurodesarrollo con dificultades para aprender, trastornos de la conducta y epilepsia. No tiene tratamiento y las secuelas son permanentes.
En Europa, al menos el 2% de la población infantil tiene síndrome alcohólico fetal.
La buena noticia es que es evitable en un 100% si no se consume alcohol durante el embarazo.
Por María José Mas