El arte pop (popular) busca ser objetivo, representar la realidad tal y como es sorteando los simbolismos y la subjetividad del artista, «hacer que las cosas hablen por sí mismas», según decía Andy Warhol.
Esta fotografía de David Hockney, posando en el mismo lugar que reproduce su cuadro, me parece muy representativa de ese espíritu realista, aunque irónico y paródico, del arte pop.
Pero… ¿Qué hay de real en las experiencias de cada uno? ¿De verdad el cerebro nos muestra el mundo tal y como es? ¿O lo muestra tal y como somos?
—realidad y cerebro—
El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve.
Antonio Machado
Hay más realidades de las que podemos percibir. Tanto porque sólo sentimos una parte de todo lo que existe –no podemos oír los ultrasonidos, ni ver los rayos infrarrojos–, como porque no tenemos órganos que detecten las fuerzas que mantienen unidos los componentes atómicos, ni de la energía que desprenden cuando se rompen –radiación nuclear–.
La mayoría de la realidad nos resulta imperceptible.
Mark Liam Smith es un pintor inglés afincado en Toronto que trabaja al óleo.
Resulta que M. L. Smith tiene daltonismo, y lo aprovecha para acentuar los detalles hiperrealistas de sus cuadros a través de contrastes de color.
El cuadro elegido para este «neurodomingo» se titula Doble sentido (podéis seguir su creación desde cero en la cuenta de Instagram del artista).
Forma parte de la colección Imagined narratives (2016) en la que el uso de colores intensos y artificiales, superpuestos en formas geométricas, le permite contrastar y destacar miradas y gestos.
En una entrevista para revista de Arte contemporáneo Hi-Fructose, el propio M. L. Smith dice sobre su daltonismo:
«Durante mucho tiempo tuve que confiar en mi conocimiento de las fórmulas de mezcla de colores para recrear los tonos de piel y otros colores. Más adelante en mi práctica, me di cuenta de que los colores naturales de los objetos y las personas solo servían para restringir mi expresión. Al ver mi daltonismo como una fortaleza en lugar de una debilidad, he adoptado el uso de colores artificiales para desarrollar mi trabajo».
La percepción y los sentidos
«Los humanos estamos dotados de órganos específicos que nos capacitan para percibir algunos de los múltiples estímulos que nos rodean. Podemos distinguir cierto intervalo del espectro electromagnético —luz visible— y de las ondas mecánicas —sonido—, apreciamos las variaciones de la energía térmica —frío o calor— o determinados componentes químicos —olor y sabor—, y también sentimos la fuerza de la gravedad gracias a detectores localizados en nuestros músculos y articulaciones. En cambio, no tenemos órganos que nos permitan percatarnos de las fuerzas que mantienen unidos los componentes atómicos, ni de la energía que desprenden cuando se rompen —radiación nuclear—. Es decir, que nuestra percepción del mundo está acotada por nuestras capacidades sensitivas.»
Este fragmento pertenece a mi libroLa aventura de tu cerebro. En concreto al capítulo dedicado a l desarrollo de los sentidos y de cómo construyen nuestra cognición.
Por María José Mas