Autismo: sin sospecha no hay ayuda
A pesar de la amplia y ya consolidada implantación del programa del niño sano, el diagnóstico de autismo sigue haciéndose tarde.
Esto retrasa las intervenciones adecuadas que permiten mejorar el pronóstico y que son más efectivas cuanto más precozmente se inician
Ya en 1996 Simon Baron-Cohen decía que
Hacia los 12 meses ya se puede sospechar con elevada probabilidad la presencia de un TEA, aunque los casos “leves” pueden pasar desapercibidos.
Y Patricia Howlin en 1997
A partir de los 18 meses es posible identificar a la mayoría de niños con Autismo Clásico y entre los 2 y 3 años este diagnóstico debe ser firme.
¿Por qué sigue siendo entonces tardío el diagnóstico? Vamos a intentar analizarlo.
La
Por María José Mas