Como me parecen conversaciones muy enriquecedoras, comparto con vosotros algunas de las inquietudes que habitualmente surgen. Creo que son puntos de reflexión que no sólo interesan y preocupan a los profesionales, sino que deberían incumbir a toda la sociedad.
Se trata de cuestiones sin respuestas claras que os dejo para que también las penséis vosotros y, si queréis, dejéis un comentario al final del post.
Cualquier interferencia en el neurodesarrollo puede causar un retraso, un rendimiento inferior al de los otros niños de su edad. Si la causa que lo produce es corregible y tratable, con la actuación adecuada puede mejorarse el rendimiento intelectual. Cuando no sea así, la discapacidad será definitiva y las dificultades intelectuales y de adaptación social estarán presentes toda la vida. Por eso es imprescindible la detección precoz del retraso en el neurodesarrollo. Ante cualquier sospecha conviene consultar a una neuropediatra, la especialista en neurodesarrollo,que estudiará la causa del retraso y si tiene tratamiento, lo iniciará cuanto antes. También detectará si hay asociados otros problemas del neurodesarrollo, que en las personas con discapacidad son hasta 4 veces más frecuentes que en la población general.
Por María José Mas