Empiezan las vacaciones. El momento más deseado del año. Pero este es un año difícil y extraño en el que una maldita pandemia lo está cambiando todo. Imposible abstraerse al sufrimiento de tantas familias. No es que no pueda, es que tampoco quiero dejar de lado lo que esta desgracia supone.
Una crisis sanitaria, económica e institucional sin precedentes.

Decía Leibniz que «el mundo en el que vivimos es el mejor de los mundos posibles» y con ese pensamiento acuñó la palabra optimismo. Y quiero ser optimista, en el sentido de óptimo que le daba el gran sabio alemán, quiero hacer lo máximo, lo mejor que pueda, con aquello que tengo aquí y ahora.



Por María José Mas