Feliz Año Nuevo, 2024

Otro año más llega a su fin.cerebro de cerámica entre instrumentos médicos antiguos y libros con guirnalda de luz Agradecida de poder acumular y contar años, un triunfo personal relevante.  Llegado este momento parece buena idea seguir la costumbre y hacer balance de lo vivido, sin embargo no creo que sea lo más importante, me parece mucho mejor mirar hacia el futuro y proponerse avanzar. 

Otro año que termina. Todos los objetivos cumplidos, los clientes satisfechos, el personal entusiasmado.
Y los burros, ¡todos bien comidos y a punto de volar!
Chascarrillo inglés sobre la productividad (traducción libre propia).

El balance

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Año nuevo 2022

El día que empieza el año es un día arbitrario.

La Tierra gira sin descanso alrededor de nuestro sol. Sin escape posible al mecanismo celeste, completa sus órbitas sin pausa, fuera de nuestro control, ajena a nuestros cálculos del tiempo que sólo importan a la mente humana.

Jano, el dios de las puertas de la mitología romana. Simbolizaba los inicios y los finales, dio nombre al primer mes del año.

En occidente, nos regimos por el calendario solar gregoriano y, siguiendo la tradición romana, decidimos que el 1 de enero es el día de Año Nuevo.

Sin embargo, la cultura hebraica y la china utilizan un calendario lunisolar, que marca el tiempo teniendo en cuenta las fases del Sol y las de la Luna, pero no por eso su día de año nuevo coincide. Mientras que para los judíos el año en curso comenzó el 7 de septiembre de 2021 –1 Tishrei, 5782, es decir, 5782 años después de que Dios creara a Adán y Eva–, para los chinos empezará el 1 de febrero –4720 zhēng yuè, el día con luna nueva más próximo al equinoccio de primavera una vez pasado el solsticio de invierno–. Para los musulmanes el calendario es lunar y empieza a contar con la Hégira, cuando Mahoma huyó de la Meca a Medina, el día de año nuevo, 1 muharram 1444, corresponderá al 30 de julio de nuestro calendario gregoriano.

Pura arbitrariedad. Elegimos las fechas, según tradiciones y gustos, para marcar el inicio de un proceso cíclico que resulta infinito visto desde la perspectiva de nuestra limitada existencia.

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Propósitos de Año Nuevo

El día de Año Nuevo es un día arbitrario. Que el año empiece el 1 de enero es algo que sólo tiene importancia para los humanos que nos regimos por el calendario gregoriano, porque para el Universo es un día cualquiera, en el que los mecanismos celestes sucederán, aunque no se verifiquen, mientras nuestro planeta gira sin descanso alrededor de su sol.

Sin embargo a los humanos estos giros planetarios nos sugieren una renovación y con ella parece como si las oportunidades estuvieran más a nuestro alcance que en cualquier otra época del año.

Empezar de cero, intentarlo, por primera vez o de nuevo, los propósitos de año nuevo surgen como un desafío a nuestro constante aplazamiento de los objetivos, pero ¿realmente es posible cumplirlos?

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El desarrollo de la percepción del tiempo

Seguro que recuerdas esas tardes de tu infancia de interminable «aburrimiento», las esperas para hacer la digestión antes de bañarte en verano y lo larga que era la semana antes de las vacaciones de Navidad.

En cambio ahora, de adulto, apenas tienes tiempo de aburrirte y las horas, los días, y no digamos los años, pasan volando… A punto de empezar 2020.

¿Cuándo aprendemos a percibir el tiempo?

La percepción del tiempo

Sin humanos que lo perciban… ¿Existe el tiempo? ¿Qué es?

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La percepción del tiempo, feliz 2019

Pasa otro año más y en estos días finales es difícil sustraerse a reflexionar sobre lo vivido, sopesar lo que nos ha pasado y hacer planes de futuro. Al mirar atrás nos parece que el tiempo ha pasado muy rápido o tal vez muy lento o quizá dependa de qué nos haya sucedido a lo largo de este año. La forma en la que percibimos el tiempo es subjetiva, porque  el tiempo es una medida humana que nos obsesiona.

Y de eso trata mi última entrada del año, del tiempo y de cómo lo percibimos.

El tiempo es una medida humana

Porque ¿existe el tiempo sin alguien que lo observe? Ya nos desveló Einstein que el tiempo es relativo, y todos sabemos que la forma de medirlo no es constante, ni entre culturas ni a lo largo de la historia.

Todas las felicitaciones de nuevo año del blog (2013-2018).

Aquí y ahora medimos el tiempo usando las posiciones relativas entre el Sol y la Tierra y llamamos año al tiempo que tarda el sol en volver a ocupar la misma posición en nuestro cielo: 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,16 segundos. Pero nos ha llevado milenios acordar un calendario. Desde el calendario lunar de las culturas más antiguas, pasando por el calendario solar de 365 días de los egipcios, la división del año en meses por los romanos y la invención de los años bisiestos por Julio César –calendario juliano–, hasta la corrección definitiva del desfase acumulado de 10 días que lleva a cabo el Papa Gregorio XIII en el siglo XVI.

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