Seguro que muchos también recordáis con cariño esa noche mágica en la que era tan difícil quedarse dormida. ¿Se harían realidad nuestros deseos por la mañana?
Me ponía muy nerviosa, tanto que en una ocasión llegué a ver en el pasillo a uno de los Reyes. ¡Y entré en pánico! Lo había visto, así que ahora no me dejaría nada… Por suerte debió ser un sueño porque me dejaron los lego que había pedido, no sin antes comerse el turrón, beberse un sorbito de cava y los camellos toda el agua que les habíamos preparado. Por si acaso sigo acostándome pronto la noche antes de Reyes, no vayan a encontrarme despierta y pasen de largo. 😉
¡Santa inocencia! ¿Por qué creemos y luego dejamos de creer? La respuesta está en el pensamiento mágico…
Los humanos no nacemos con todas nuestras capacidades cerebrales listas para ser utilizadas. Están ahí, en el programa que contiene nuestro ADN humano, y progresivamente van “manifestándose” a medida que crece nuestro sistema nervioso. El neurodesarrollo es un proceso lento que empieza en la concepción y no cesa hasta la muerte. Alcanzar la madurez cerebral requiere toda nuestra infancia y adolescencia, dura aproximadamente unos 20 años…
La «velocidad» del neurodesarrollo no es, ni mucho menos, constante. En estos 20 años habrá momentos en que el encéfalo –la parte del sistema nervioso que está contenida en el cráneo: cerebro, cerebelo y tronco del encéfalo– aumentará de tamaño a una velocidad asombrosa y otros en que parece que esté estancado su crecimiento. Generalmente en estos períodos de crecimiento rápido es también cuando más cambios y adquisiciones se aprecian en el neurodesarrollo.
Como el neurodesarrollo es tan complejo, he pensado que para facilitar su comprensión, y con fines meramente divulgativos, podríamos dividirlo en etapas. Pero teniendo en cuenta no solo la edad, como se hace habitualmente, sino nombrándolas según la facultad más relevante adquirida en cada una de ellas.
Lo que se pretende en este blog es divulgar, que se comprenda mejor, y para ello hay que simplificar sin perder el rigor. Seguro que el post de hoy generará críticas, espero que constructivas, y que me gustará leer en vuestros comentarios. Quien sabe, quizá contribuya a explicar el neurodesarrollo de una forma más fácil. 😉
Pero vamos a ello, veamos como propongo dividir las
La noticia sorprendente de esta semana es que todos los partidos políticos están de acuerdo en algo: el ajedrez debe ser una asignatura.
A mí tanta unanimidad me estimula a indagar… ¿qué hay de cierto en los beneficios del ajedrez?
Parece que mejora la concentración, desarrolla la inteligencia, fomenta el respeto y la responsabilidad, te hace más creativo, grandes genios del arte y la ciencia lo han cultivado y además es barato…
Por María José Mas