Las palabras, el lenguaje, facilitan el pensamiento, lo hacen más fluido, abstracto y reflexivo, nos comunican con los demás. Los genes de nuestros padres nos capacitan para el lenguaje, su idioma nos transmite nuestra herencia cultural.
La escritura transmite la información. La lectura da acceso a todo el conocimiento que nos precede, desencadena procesos mentales y evoca emociones. Todo el cerebro participa en estas tareas, pues si leer requiere la coordinación de los sistemas visual y auditivo, escribir incorpora además a los circuitos de la manipulación.
Un libro es un objeto bello y una lectura bien escogida un acto de belleza…