Una convulsión es una contracción intensa e involuntaria de un grupo de músculos o de todos los músculos del cuerpo.
Las convulsiones pueden ser debidas a muchas causas: un golpe en la cabeza, fiebre, infecciones banales, infecciones graves… La epilepsia es también una causa frecuente e importante de convulsiones, pero no todas las crisis epilépticas son convulsivas. En las crisis de ausencia, por ejemplo, precisamente no suele haber ningún movimiento visible.

Independientemente de la causa, creo que es importante que todos sepamos que hacer cuando presenciamos una convulsión.
Primeros auxilios ante una convulsión
Si te pasara a ti –hasta el 10% de las personas puede sufrir una convulsión–, ¿qué te gustaría que hicieran los demás? Sin duda acompañarte.
Pues eso, debes mantenerte a su lado hasta que ceda la crisis. Para controlar tus propios nervios puedes hablarle suavemente con palabras tranquilizadoras.
También es interesante intentar contar el tiempo que dura la crisis. No se trata de cronometrarla, basta con mirar el reloj cuando empiece y al acabar.
Veamos cuales son las cosas más importantes que puedes hacer.
Por María José Mas