Cuando se dice que un niño tiene un retraso madurativo lo que se está diciendo es que, comparado con la mayoría de niños de su edad, su neurodesarrollo es más lento.
No es por tanto un diagnóstico, es una observación que hace el pediatra o el neuropediatra sobre el momento del neurodesarrollo en el que se encuentra ese niño.
Ni siquiera significa que ese retraso vaya a perdurar siempre.
Al detectar esta situación, o cualquier otro problema en el neurodesarrollo, nunca debe demorarse la derivación a un neuropediatra y a la vez a un centro de atención temprana.





Por María José Mas