En 1994 el DSM-IV –la cuarta edición del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders– incluye al síndrome de Asperger como patología diferenciada del autismo, para volver a reunificarlos en su quinta, y hasta ahora última, versión de 2013.
Estos vaivenes generan confusión y dan la impresión de que estas clasificaciones son arbitrarias o que inducen al error, pero no es así. Como sucede con todos los trastornos del neurodesarrollo, los límites entre uno y otro no son nítidos.
La naturaleza nunca traza una línea sin difuminarla.
Lorna Wing
La Dra. Lorna Wing fue quien introdujo el concepto de espectro para referirse al autismo.
¿Sabes lo que es? Pues deberías, porque lo tienen entre 3 y 7 de cada 1000 niños en España…
Hans Asperger evaluando a un niño, Clínica Universitaria de Viena hacia 1944.
Puedo imaginar la sensación que debió invadir al Dr. Hans Asperger cuando mirando a los ojos de aquel niño se dio cuenta de como intentaba entender y hacerse comprender.
Puedo imaginarlo, ajustándose la gafas, inclinándose sobre su historial de la Clínica Pediátrica Universitaria de Viena para anotar: «varón de seis años, con falta de empatía, escasa habilidad para entablar amistad, conversaciones con uno mismo, fijación intensa hacia un determinado asunto, y movimientos torpes».
Puedo imaginar esa sensación en la boca del estómago al descubrir otro paciente de similares características, y otro y otro y otro. Cuatro pacientes con síntomas muy similares, todos en edad infantil, el menor de seis años, el mayor de once…
Puedo imaginarlo preguntándose ¿qué les pasa? a pesar de ser inteligentes y usar adecuadamente el lenguaje no consiguen entablar una relación adecuada con otros niños y les cuesta también con los adultos.
Parece como si estuvieran centrados sólo en sí mismos, parece una enfermedad mental. Y entonces le vinieron a la mente las palabras que parecían adecuarse a los problemas de estos niños: Psicopatía Autista.
En el año 1943 estas palabras parecían adecuadas. En el año 2015 la primera -psicopatía- se ha desechado hace tiempo, la segunda –autista– es el núcleo del problema descrito por el Dr. Asperger, aún poco conocido.
Setenta y dos años después y a pesar de su elevada frecuencia, el síndrome de Asperger sigue siendo un completo desconocido para muchos…
El autismo no tiene una forma única de manifestarse, sino que sus dificultades aparecen en diferentes grados en diferentes personas. Por este motivo se habla de espectro autista.
Sin embargo todos los que tienen autismo muestran dificultades en la comunicación con los demás –en el lenguaje, hablado o no– y en la interacción social, además su interés por el entorno se limita a unos cuantos temas –a veces solo a uno– que ocupa toda su atención y hace que su conducta sea estereotipada, rígida y repetitiva.
Si lo pensamos un poco enseguida nos damos cuenta de que los problemas de conducta no son sólo una parte del autismo, sino que están condicionados y condicionan sus otras dificultades de comunicación e interacción social. Comprender esto es comprender mejor la conducta de las personas con autismo, el primer paso para poder ayudarles cuando surgen dificultades.
Su diagnóstico es más tardío que el de otras condiciones del espectro autista y preocupa que muchos adolescentes lleguen a la consulta sin diagnóstico y con sospecha de TDAH, ansiedad e inadaptación social. Sufren y no es justo que no comprendan por qué.
En esta infografía he resumido las principales características del síndrome de Asperger y quizá pueda ayudar a difundir y conocer mejor esta condición.
Por María José Mas