La ciencia avanza cuestionando sus certezas y superando sus métodos.
Hoy sabemos que la retina es una fina capa de tejido nervioso situada en el fondo del ojo. Sus células especializadas reciben la luz y la transforman en señales eléctricas que viajan hasta el cerebro. A partir de esa información construimos nuestra experiencia visual: formas, movimiento, luminosidad y también los colores. Para ver necesitamos que nuestros ojos capten la luz y que nuestro sistema nervioso la interprete.
En el siglo XVII, comprender la luz y la visión era un de los grandes desafíos de la ciencia, pero los instrumentos para estudiarlas eran todavía muy limitados. En ese contexto, Isaac Newton se hizo una pregunta ¿Qué significa exactamente ver? Y, a falta de mejores instrumentos, convirtió sus propios ojos en laboratorio.
Acabado el curso encuentro en muchas consultas quejas sobre el sueño de los adolescentes… Que si no duermen suficiente de noche, que si duermen demasiado de día… Que si son vagos, pasotas, desmotivados… ¿Pero no veis que lo que tienen es sueño?
De esto estuve hablando en el evento de Red Conscienciarte. Una plataforma de divulgación de ciencia con la que estoy encantada de colaborar (ya participé en el primer evento del año pasado y me lo pasé muy bien).
Hablé del sueño en la adolescencia y de por qué tendríamos que retrasar la entrada al instituto.
Creo que es un tema fundamental que sigue sin abordarse. Os agradecería (y casi rogaría) que, si lo creéis tan importante como yo lo creo, lo compartáis y difundáis todo lo que os sea posible.
Ojalá que el próximo curso se tenga todo esto en cuenta. Por la salud de nuestros adolescentes.
El neurodesarrollo despierta cada vez más interés en el público general.
Normal, los niños son un bien muy preciado y conocer todo lo que pasa en su organismo mientras crecen es importante para sus padres y profesores. Y aún más importante es conocer cómo va desarrollándose su sistema nervioso y qué podemos esperar de su conducta a las distintas edades.
Y del neurodesarrollo he estado hablando con la periodista Lucía Cancela, de La Voz de la Salud.
Sobre qué es, cuáles son sus etapas, cómo la conducta del niño es el reflejo de los cambios de su cerebro…
Una conversación larga y pausada que Lucía ha resumido muy bien en este artículo que os enlazo y os animo a leer.
De pronto el niño o la niña dócil a quien siempre le gustó agradar y mantenía unas rutinas se transforma en un adolescente que se enfrenta a la autoridad del adulto, toma decisiones arriesgadas, se siente atraído sexualmente por otras personas y necesita probar cosas nuevas.
Por si esto fuera poco, duerme en exceso y come mucho más que antes. Mientras, la sociedad le exige que tome decisiones vitales para su futuro.
Todo esto tiene que ver con las exigencias biológicas de la adolescencia. En especial, resultan espectaculares los cambios en el cerebro. Todo lo que se había construido durante la primera década de la vida se remodela. Cambia la estructura anatómica, los circuitos neuronales completan su desarrollo y las hormonas sexuales empiezan a producirse de forma masiva. Es la revolución del cerebro adolescente.
Me ha hecho mucha ilusión impartir este taller en el Espacio Fundación telefónica en relación con la exposición «Cerebro(s)». Agradezco la invitación de Alicia Carabias Álvaro, responsable de Educación de Espacio Fundación Telefónica.
Esta es una charla dirigida a adolescentes y sus docentes, cuyo objetivo principal es comprender mejor el cerebro de los adolescentes, el porqué de su conducta y como acompañarlos.
Para los padres, madres y docentes interesados en la adolescencia os dejo aquí la charla completa que está en el canal de YouTube del Espacio Fundación Telefónica.
Gracias por verlo y por compartirlo si te resulta interesante.
El síndrome de Downes quizá la mejor medida de lo que somos capaces de hacer como especie y como sociedad.
cromosoma 21
Que el síndrome de Down está causado por la presencia de tres cromosomas del par 21 es tan conocido hoy por todos que hasta se ha escogido el 21 de marzo (21 del 3) como día mundial del síndrome de Down.
El material extra del cromosoma 21 es sin duda la causa de las alteraciones morfológicas y funcionales del cerebro de las personas con síndrome de Down.
Y sabemos algunas cosas sobre la implicación de algunos de los genes triplicados.
Se estima que de los 20.000 – 25.000 genes del genoma humano unos 15.000 se expresan en el cerebro en desarrollo siguiendo un patrón temporo-espacial muy preciso. Esto explica porque muchas alteraciones del código genético afectan tan frecuentemente al neurodesarrollo y causan discapacidad intelectual.
Por María José Mas