Leer en voz alta o en silencio

🌸 Neurodomingo 2021.16

Esta talla policromada de San Ambrosio de Milán está en el Museo Liebieghaus, en Frankfurt am Main. Esculpida por Hans Bilger de Worms, procede de la predela del retablo del altar mayor de la Iglesia de San Pedro y Alejandro de Aschaffenburg, dedicada a los cuatro Padres de la Iglesia Latina –San Ambrosio, San Gregorio, San Jerónimo y San Agustín–.

Los padres de la Iglesia – Hans Bilger. Museo Liebieghaus.

Pensamiento y voz—

Se sorprendía San Agustín en sus Confesiones de que San Ambrosio leyera en silencio.

«Cuando leía, hacíalo pasando la vista por encima de las páginas, penetrando su alma en el sentido sin decir palabra ni mover la lengua. Muchas veces, estando yo presente –pues a nadie se le prohibía entrar, ni había costumbre de avisarle quién venía–, le vi leer calladamente, y nunca de otro modo»;

Esta costumbre de Ambrosio le resulta tan extraña que no puede evitar preguntarse por qué.

SIGue

Quedarse en blanco

🌸 Neurodomingo 2021.15

Bloqueos y olvidos—

Michael Craig-Martin es una figura principal del arte conceptual británico. Sus instalaciones, esculturas o pinturas, de marcada influencia minimalista y a menudo muy coloridas, buscan evocar «conceptos» en la mente del espectador a través de los símbolos o imágenes representadas.

Quizá sus dibujos de objetos ordinarios sean lo más conocido de su obra. Enseguida se identifican por la sencillez del trazo y la superposición de colores.

Para mí, este Untitled (Book) describe esos olvidos inoportunos, cuando «te quedas en blanco» o sufres un «bloqueo creativo».

Perder el hilo en una conversación, saber que conoces al que te habla con tanta familiaridad, ¿pero de qué? o, peor aún, olvidar lo que queríamos explicar en esa importante presentación de trabajo o no recordar nada en un examen. Cuanto más te esfuerzas en hacer memoria, más nervioso te pones y más en blanco te quedas.

Lapsus de memoria y cortisol

SIGue

La religión en el cerebro

🌸 Neurodomingo 2021.14

—Creencias y neurociencia—

Piero della Francesca fue un pintor, matemático y geómetra italiano del Quattrocento. Especialista en la pintura al fresco, cuya técnica innovó con el uso de pinturas al óleo. Sus obras transmiten serenidad. Enmarcadas por formas geométricas que destacan el uso magistral de la perspectiva y el color con que el maestro consigue dar vida a las escenas.

En Las Vidas –la primera enciclopedia de Historia del Arte–, Giorgio Vasari lo llamó El pintor del Borgo Santo Sepulcro y lo describe como el

«mejor geómetra de los tiempos suyos, porque quizás tengan sus perspectivas la más moderna manera, y dibujo y gracia incluso mejor que los otros. Este fue investigador de muchas simplificaciones y facilidades de la dificultad en las modalidades de las cosas geométricas; como abiertamente puede verse en los libros de su composición, conservados la mayoría en la librería de Federico II Duque de Urbino; que junto al renombre de la pintura, aportaron a Piero nombre inmortal.»

Su fresco La Resurrección de Cristo es una obra de madurez en la que queda patente su dominio de la perspectiva.

Cristo en el centro, dividiendo la composición en tres planos con narrativas diferentes a izquierda y derecha, nos mira de frente con el sosiego característico de las obras de della Francesca, reforzando la solemnidad del momento.

Piero della Francesca se autorretrata en el soldado que duerme de frente a nosotros vestido de marrón.

La Pascua de Resurrección que se celebra hoy, es la fiesta central de la Cristiandad y la que da sentido al cristianismo.

Jesucristo pasa de la muerte a la vida, resucita en domingo, al tercer día de su muerte, liberando a la Humanidad de los pecados que la alejan del Creador.

Quizá el coro del Hallelujah de «El Mesias» de Händel sea una de las músicas que más escuchen hoy los creyentes cristianos.

Creer en lo divino

«Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?»

Juan 11: 25-26 (La resurrección de Lázaro)
SIGue

¿Cómo se ven los colores?

🌸 Neurodomingo 2021.13

—Luz y color—

Mark Liam Smith es un pintor inglés afincado en Toronto que trabaja al óleo.

Resulta que M. L. Smith tiene daltonismo, y lo aprovecha para acentuar los detalles hiperrealistas de sus cuadros a través de contrastes de color.

El cuadro elegido para este «neurodomingo» se titula Doble sentido (podéis seguir su creación desde cero en la cuenta de Instagram del artista).

Forma parte de la colección Imagined narratives (2016) en la que el uso de colores intensos y artificiales, superpuestos en formas geométricas, le permite contrastar y destacar miradas y gestos.

En una entrevista para revista de Arte contemporáneo Hi-Fructose, el propio M. L. Smith dice sobre su daltonismo:

«Durante mucho tiempo tuve que confiar en mi conocimiento de las fórmulas de mezcla de colores para recrear los tonos de piel y otros colores. Más adelante en mi práctica, me di cuenta de que los colores naturales de los objetos y las personas solo servían para restringir mi expresión. Al ver mi daltonismo como una fortaleza en lugar de una debilidad, he adoptado el uso de colores artificiales para desarrollar mi trabajo».

La percepción y los sentidos

«Los humanos estamos dotados de órganos específicos que nos capacitan para percibir algunos de los múltiples estímulos que nos rodean. Podemos distinguir cierto intervalo del espectro electromagnético —luz visible— y de las ondas mecánicas —sonido—, apreciamos las variaciones de la energía térmica —frío o calor— o determinados componentes químicos —olor y sabor—, y también sentimos la fuerza de la gravedad gracias a detectores localizados en nuestros músculos y articulaciones. En cambio, no tenemos órganos que nos permitan percatarnos de las fuerzas que mantienen unidos los componentes atómicos, ni de la energía que desprenden cuando se rompen —radiación nuclear—. Es decir, que nuestra percepción del mundo está acotada por nuestras capacidades sensitivas.»

Este fragmento pertenece a mi libro La aventura de tu cerebro. En concreto al capítulo dedicado a l desarrollo de los sentidos y de cómo construyen nuestra cognición.

SIGue

Judith Scott, la valía del síndrome de Down

🌸 Neurodomingo 2021.12

El fotógrafo Leon Borensztein (izquierda) muestra a la artista Judith Scott el retrato que le tomó en 1999.

—Arte y trisomía 21—

Judith Scott (1943-2005), fue una escultora norteamericana. Nacida con síndrome de Down, no tuvo oportunidad de desarrollar el lenguaje verbal, pues llegaron muy tarde a detectar que una escarlatina durante su primera infancia le había causado una sordera.

Sus padres quisieron que fuera a una escuela de educación especial, pero no fue admitida. Así que cuando Judith cumplió siete años, se vieron obligados a internarla en una institución estatal separándola de su hermana gemela, Joyce. Las ideas eugenésicas de entonces aún siguen haciendo mucho daño.

En el internado seguían sin detectar su sordera, todas sus dificultades se atribuyeron a la trisomía 21 y se pensó que nada podía hacerse por ella.

A los cuarenta y dos años Judith seguía sin lenguaje hablado, pero entonces su hermana consiguió su tutela legal y la llevó a vivir con ella a California. Pensó que sería buena idea que asistiera al Creative Growth Art Center en Oakland, y realmente lo fue. Allí, Judith descubrió el arte como medio de expresión.

Judith Scott abraza su trabajo, 1999, foto: Leon A. Borensztein

Sus esculturas, hechas de hilos y cuerdas que envuelven y unen distintos objetos, llamó enseguida la atención de la crítica que valoró su elevada expresión individual al margen de influencias culturales. Judith Scott está considerada una artista independiente (outsider) cuya obra, de renombre internacional, forma parte de las colecciones de museos de arte moderno de todo el mundo, como el MOMA de Nueva York.

En el año 2006 Lola Barrera e Iñaki Peñafiel le dedicaron un largometraje documental, ¿Qué tienes debajo del sombrero?.

SIGue
A %d blogueros les gusta esto: