Cerebro en modo vacaciones

☀️ Neurodomingo 2021.30

Ese momento en que sales del trabajo para no volver en un tiempo. Las vacaciones de verano son, han sido y serán lo más deseado del año para todos los que trabajamos. Y cuanto más repetitiva y aburrida sea nuestra tarea diaria, más necesitamos el descanso.

El descanso pertenece al trabajo, como los párpados a los ojos. 

Rabindranath Tagore

Las vacaciones son como una vuelta a la infancia, por eso me gusta este cuadro de Steven Christopher Seward, Lección de astronomía, el refugio de la sombra, la complicidad de los amigos, la ausencia de prisa, el gusto por aprender algo nuevo porque sí, porque me interesa…

—cerebro y vacaciones—

Las vacaciones suponen grandes beneficios para el cerebro.

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La ilusión de la realidad

☀️ Neurodomingo 2021.29

El arte pop (popular) busca ser objetivo, representar la realidad tal y como es sorteando los simbolismos y la subjetividad del artista, «hacer que las cosas hablen por sí mismas», según decía Andy Warhol.

Esta fotografía de David Hockney, posando en el mismo lugar que reproduce su cuadro, me parece muy representativa de ese espíritu realista, aunque irónico y paródico, del arte pop.

Pero… ¿Qué hay de real en las experiencias de cada uno? ¿De verdad el cerebro nos muestra el mundo tal y como es? ¿O lo muestra tal y como somos?

—realidad y cerebro—

El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve.

Antonio Machado

Hay más realidades de las que podemos percibir. Tanto porque sólo sentimos una parte de todo lo que existe –no podemos oír los ultrasonidos, ni ver los rayos infrarrojos–, como porque no tenemos órganos que detecten las fuerzas que mantienen unidos los componentes atómicos, ni de la energía que desprenden cuando se rompen –radiación nuclear–. 

La mayoría de la realidad nos resulta imperceptible.

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¡El calor me funde el cerebro!

☀️ Neurodomingo 2021.28

Aun con los pies muy calientes, por los rigores del verano, el cuerpo mantiene la cabeza fría. Una tarea muy difícil, pues la temperatura del tejido cerebral es 0.4 ºC superior a la sanguínea y sólo gracias al hipotálamo conseguimos mantener la misma elegancia de los personajes de Round Hill, pintado en 1977 por Alex Katz, cuando el calor aprieta.

—pies calientes y cabeza fría—

En verano lo de los pies parece fácil, pero ¿cómo hacemos para refrescar el cerebro?

Para que nuestro organismo funcione correctamente necesita mantener la temperatura a unos 37 ºC. Incluso pequeñas variaciones de temperatura inducen cambios en el metabolismo corporal. Se modifica la velocidad a la que se producen las reacciones químicas, se alteran la estructura de nuestras proteínas e incluso pueden inactivarlas y dejar de funcionar provocando enfermedad.

Y esto es especialmente delicado en el sistema nervioso central. El cerebro es probablemente el órgano más sensible al calor.

Si el cerebro se calienta la actividad neuronal cambia. Si lo hace en exceso –golpe de calor– aparecen convulsiones y muerte neuronal.

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Dormir en verano ¿tapado o destapado?

☀️ Neurodomingo 2021.27

En este cuadro de Suzanne Valadon, una mujer lee en la cama acompañada por una manta a rayas… ¿Se tapará luego con ella para quedarse dormida?

Con tanto calor el insomnio es habitual en las noches de verano, así que muchas personas duermen destapadas. Sin embargo otras necesitan al menos una sábana ligera que les cubra un poco el cuerpo (yo una de ellas), si no el insomnio empeora. No es sólo por costumbre, también tiene que ver con la regulación de la temperatura corporal.

—temperatura y sueño—

Durante el sueño nuestro cuerpo no responde igual a los estímulos del entorno, incluida la temperatura ambiente, podemos decir que desconecta para centrarse en «tareas de mantenimiento». Además, durante la primera mitad de la noche (cuando predomina el sueño no-REM) se comporta de manera diferente a la segunda (marcada por el sueño REM).

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Ser sordociego: lenguaje y comunicación

☀️ Neurodomingo 2021.26

Helen Keller nació en su casa de Tuscumbia (Alabama, EEUU) en 1880 y creció sana hasta los diecinueve meses cuando quedó ciega y sorda por una «congestión aguda del estómago y el cerebro» –seguramente escarlatina, sarampión o meningitis, todas prevenibles hoy en día con la vacunación–.

A pesar de su doble discapacidad, aprendió a conocer los objetos y las acciones cotidianas a través del olor y el tacto, pero no sabía que tenían nombres. Para comunicarse usaba señas que sólo entendía su madre.

Se mantuvo en esta oscuridad silenciosa durante siete años y entonces apareció su maestra, Ana Sullivan, quien la enseñó a comunicarse usando signos trazados en la palma de su mano. Eso lo cambió todo.

Todo tenía un nombre, y con cada nombre brotaba un nuevo pensamiento. 

Helen Keller

—lenguaje y cognición—

Keller avanzaba rápidamente en sus aprendizajes y con el tiempo completó sus estudios universitarios. Escribió varios libros, fue una activista y oradora en defensa de los derechos de las personas con discapacidad sensorial y fundadora de la organización Helen Keller International, dedicada a realizar investigaciones sobre la visión, la salud y la nutrición.

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