Ese momento en que sales del trabajo para no volver en un tiempo. Las vacaciones de verano son, han sido y serán lo más deseado del año para todos los que trabajamos. Y cuanto más repetitiva y aburrida sea nuestra tarea diaria, más necesitamos el descanso.
El descanso pertenece al trabajo, como los párpados a los ojos.
Rabindranath Tagore
Las vacaciones son como una vuelta a la infancia, por eso me gusta este cuadro de Steven Christopher Seward, Lección de astronomía, el refugio de la sombra, la complicidad de los amigos, la ausencia de prisa, el gusto por aprender algo nuevo porque sí, porque me interesa…
—cerebro y vacaciones—
Las vacaciones suponen grandes beneficios para el cerebro.
El arte pop (popular) busca ser objetivo, representar la realidad tal y como es sorteando los simbolismos y la subjetividad del artista, «hacer que las cosas hablen por sí mismas», según decía Andy Warhol.
Esta fotografía de David Hockney, posando en el mismo lugar que reproduce su cuadro, me parece muy representativa de ese espíritu realista, aunque irónico y paródico, del arte pop.
Pero… ¿Qué hay de real en las experiencias de cada uno? ¿De verdad el cerebro nos muestra el mundo tal y como es? ¿O lo muestra tal y como somos?
—realidad y cerebro—
El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve.
Antonio Machado
Hay más realidades de las que podemos percibir. Tanto porque sólo sentimos una parte de todo lo que existe –no podemos oír los ultrasonidos, ni ver los rayos infrarrojos–, como porque no tenemos órganos que detecten las fuerzas que mantienen unidos los componentes atómicos, ni de la energía que desprenden cuando se rompen –radiación nuclear–.
La mayoría de la realidad nos resulta imperceptible.
Aun con los pies muy calientes, por los rigores del verano, el cuerpo mantiene la cabeza fría. Una tarea muy difícil, pues la temperatura del tejido cerebral es 0.4 ºC superior a la sanguínea y sólo gracias al hipotálamo conseguimos mantener la misma elegancia de los personajes de Round Hill, pintado en 1977 por Alex Katz, cuando el calor aprieta.
—pies calientes y cabeza fría—
En verano lo de los pies parece fácil, pero ¿cómo hacemos para refrescar el cerebro?
Para que nuestro organismo funcione correctamente necesita mantener la temperatura a unos 37 ºC. Incluso pequeñas variaciones de temperatura inducen cambios en el metabolismo corporal. Se modifica la velocidad a la que se producen las reacciones químicas, se alteran la estructura de nuestras proteínas e incluso pueden inactivarlas y dejar de funcionar provocando enfermedad.
Y esto es especialmente delicado en el sistema nervioso central. El cerebro es probablemente el órgano más sensible al calor.
Si el cerebro se calienta la actividad neuronal cambia. Si lo hace en exceso –golpe de calor– aparecen convulsiones y muerte neuronal.
Micha Ullman es un escultor israelí de origen judío alemán. Crea esculturas subterráneas, o que apenas sobresalen del suelo, que buscan profundizar sobre el significado del lugar y el hogar o la ausencia y el vacío.
La biblioteca vacía es un poderoso monumento al Holocausto que creó en 1995 en Bebelplatz, una de las principales avenidas de Berlín, en el lugar donde, el 10 de mayo de 1933, los nazis quemaron 20.000 libros de autores considerados enemigos del Tercer Reich.
Si no sabes que está ahí no lo ves. Excavada en los adoquines de la plaza, la biblioteca es un cubo subterráneo cuyas paredes se cubren de estanterías blancas vacías. Su hueco cuadrado está tapado por un vidrio que refleja el cielo y a quien se asoma a mirar. No deja indiferente, las veces que lo he visitado siempre me ha sobrecogido, aun sabiendo lo que iba a ver.
El mismo Ullman se sorprende de como su memorial cumple con su función. «Puedes ver lo que quieres ver», dice y añade: «Uso un lenguaje de pistas. No está ahí, y está ahí. No tienes que mirar, sólo si quieres, y esto es especialmente importante, porque la medida del mal es la más alta en la historia de la humanidad».
—Libros y cerebro—
Los libros son ventanas de libertad. Resultan tan peligrosos al tirano, que se defiende quemándolos.
Los libros contienen todo el saber humano, todo. Los conocimientos actuales de la Ciencia y también las cuestiones que plantea la Filosofía, los hechos de la Historia y las ficciones inventadas, la poesía y la biología de una flor… Todo.
Pueden modificar nuestros conocimientos, y con ellos nuestras ideas, además, más allá del tema del que trate un libro, resulta que la lectura modifica la forma en que funciona nuestro cerebro.
Agradezco mucho el interés que despierta el blog y el enorme seguimiento que tiene. Hablo aquí de neurodesarrollo y neuropediatría, de los problemas que preocupan a los padres y ocupan a los profesionales de la neurología pediátrica.
Esta visibilidad hace que profesionales de distintos ámbitos se interesen por conocer mejor mi trabajo y me den la oportunidad de explicar mis motivaciones y mis ideas.
En esta ocasión he hablado con Alexandra Santamaria del podcast de la Universidad Internacional de La Rioja: «Divulgando Investigación con Ms. Prodigi».
Alexandra es Doctora en traducción y profesora del Departamento de Educación de la misma universidad. En nuestra conversación hemos tratado muchos temas que creo que pueden interesar a otros divulgadores, docentes y padres:
mi motivación ante la divulgación
por qué utilizo unas plataformas y no otras
las modas y mitos falsos en la educación
la lengua materna y el bilingüismo
las etapas del neurodesarrollo y sus trastornos
Muchas gracias a Alexandra y su grupo por este rato tan bueno y a vosotros por escuchar.
Por María José Mas