
Muchas de las enfermedades y problemas del neurodesarrollo que ocupan a la neuropediatría –y a los neuropediatras– no tienen una causa tratable. Son patologías crónicas que a menudo también son limitantes.
Ante esto los pacientes y los neuropediatras buscamos novedades terapéuticas que sean realmente efectivas para evitar las que sólo consumen tiempo, ilusión y dinero.
La práctica de la neuropediatría mejora cuando se combina la experiencia clínica personal con la mejor evidencia médica disponible, la basada en la investigación rigurosa.
Con esta idea dedicaré varias entradas a los tratamientos que sirven y los que no. Empezamos por la Parálisis Cerebral Infantil.
Tratamientos para la parálisis cerebral
La Parálisis Cerebral Infantil –PCI– no tiene cura, pero las personas con PCI y sus familias no se conforman –¡y bien que hacen!–. Como todos, ellos también buscan medios para mejorar y superar sus dificultades.
Pero no hay que perder de vista que la PCI es un trastorno crónico y muy complejo en el que conseguir mejoras drásticas es muy poco frecuente, incluso con la cirugía más invasiva. Moderando así nuestras expectativas, es lícito y necesario preguntarse qué tratamientos, avalados por estudios científicos, son más eficaces.



Por María José Mas