Tetraparesia significa disminución de la movilidad (paresia) en las cuatro (tetra) extremidades, es decir de brazos y piernas. Cuando se produce antes de los 3 años de edad se considera un tipo de parálisis cerebral infantil (PCI) y supone el 30% del total de casos. Es debida a una lesión extensa de la corteza cerebral que provoca una alteración del tono muscular y que puede tener múltiples causas, las más frecuentes la prematuridad, las alteraciones vasculares, traumáticas o infecciosas.
Tetraparesia espástica: parálisis que afecta a todo el cuerpo
Tetraparesia significa disminución de la movilidad (paresia) en las cuatro (tetra) extremidades, es decir de brazos y piernas. Cuando se produce antes de los 3 años de edad se considera un tipo de parálisis cerebral infantil (PCI) y supone el 30% del total de casos. Es debida a una lesión extensa de la corteza cerebral que provoca una alteración del tono muscular y que puede tener múltiples causas, las más frecuentes la prematuridad, las alteraciones vasculares, traumáticas o infecciosas.
Alteraciones motoras en la tetraparesia
A pesar de que están afectadas las cuatro extremidades, el cuello y el tronco, la gravedad puede ser muy variable.
Los niños más graves no tienen ningún control de la postura, tienen dificultades incluso para sostener la cabeza, mientras que los menos graves pueden incluso caminar de forma autónoma.
La espasticidad causa mayor afectación en los músculos que se contraen para vencer la gravedad (antigravitatorios) por lo que la postura suele ser en flexión de los brazos y las piernas.
En el brazo, los músculos flexores están en continua contracción, les cuesta separar el brazo del tronco y elevarlo por encima del hombro, también girarlo hacia fuera, extender el codo y la muñeca, girar la palma de la mano hacia arriba y abrir la mano separando los dedos. El pulgar está flexionado y queda incluido en la palma de la mano, dificultando mucho la manipulación.
La espasticidad de la pierna puede causar tanto extensión como flexión excesivas. La cadera suele estar en flexión lo que causa que el tronco se incline hacia adelante, la rodilla suele estar en flexión y mirando hacia adentro, aunque también puede estar estirada, el pie está casi siempre en puntillas, girado hacia dentro y cuesta el apoyo del talón. Los reflejos primitivos –o del recién nacido–, que normalmente desaparecen todos antes del año de vida, persisten dificultando la movilidad y el control de la postura. Además a la espasticidad se asocian con frecuencia otros trastornos de la movilidad como la distonía y la atetosis.
.. y escuchar a personas como el Profesor Darryl C. De Vivo roporciona nuevas energías a la máquina de pensar.
El jueves 4 de octubre de 2012, el Club de Neuropediatras Catalanes invitó al Profesor De Vivo a hablarnos de su experiencia sobre el déficit de transportador de glucosa en el Sistema Nervioso Central. Descrita por él mismo y su grupo del Columbia Presbyterian Medical Center en el año 1991, es una enfermedad rara de la que se han publicado unos 100 casos y que también llamamos síndrome de De Vivo.
El Profesor De Vivo hizo un repaso de esta entidad, de las nuevas aportaciones clínicas publicadas y de los avances en investigación básica.
Soy María José Mas, neuropediatra, la pediatra especialista en tratar las enfermedades del sistema nervioso de recién nacidos, bebés, niños y adolescentes.
La pediatría es una especialidad tan amplia y compleja que necesita de especialistas que hayan profundizado más en sus distintas áreas.
Es una demanda social de los pacientes y sus familias que exigen ser atendidos con la capacitación adecuada a la complejidad de sus problemas.
A diferencia de la neurología del adulto, la neuropediatría presta especial atención al neurodesarrollo y a las interferencias que sobre éste causa la enfermedad, neurológica o no. Todas ellas son situaciones que producen una gran inquietud en los padres.
Pero ¿en que problemas puedo ayudarte? La neuropediatría es una profesión maravillosa, a menudo difícil, algunas veces muy dura, para mí vocacional. Os explico
La parálisis cerebral infantil (PCI) no es un problema originado en los músculos o los nervios sino que está relacionado con el control cerebral de la postura y del movimiento.
Cualquier lesión permanente del sistema nervioso central (SNC), no progresiva, que sucede antes de los tres años de edad, se considera una PCI.
Por María José Mas