Los seguidores y lectores del blog ya sabéis que el viernes 13 de mayo estuve en Zaragoza con la fundación Araprode hablando sobre Parálisis Cerebral Infantil.
Estoy muy contenta y agradecida por la estupenda hospitalidad de Araprode y la buena acogida que tuvo la charla.
Se grabó en vídeo para poder compartirla en redes sociales y eso hago hoy. Como el vídeo es largo, podéis verlo por partes:
directos a la charla, saltándose la presentación – minuto 10:31
¿qué es la Parálisis Cerebral Infantil? – minuto 28:00
la importancia del movimiento – minuto 43:19
tratamiento – minuto 52:28
tratamientos útiles – 1 hora:02 minutos
tratamientos novedosos – 1 hora:22 minutos
Podéis dejar vuestros comentarios para que todos aprendamos. Pero recuerda que no se publicarán ni contestarán consultas particulares en el blog.
Escribir este blog me encanta. Lo hago con vocación de divulgar sobre neurodesarrollo y neuropediatría. Lo que lees me lleva muchas horas de estudio, dedicación y trabajo. Si te gusta y crees que merezco reconocimiento, por favor dámelo compartiendo esta información en tus redes sociales para que otros también se beneficien de ella.
Soy María José Mas, neuropediatra, la pediatra especialista en tratar las enfermedades del sistema nervioso de recién nacidos, bebés, niños y adolescentes.
La pediatría es una especialidad tan amplia y compleja que necesita de especialistas que hayan profundizado más en sus distintas áreas.
Es una demanda social de los pacientes y sus familias que exigen ser atendidos con la capacitación adecuada a la complejidad de sus problemas.
A diferencia de la neurología del adulto, la neuropediatría presta especial atención al neurodesarrollo y a las interferencias que sobre éste causa la enfermedad, neurológica o no. Todas ellas son situaciones que producen una gran inquietud en los padres.
Pero ¿en que problemas puedo ayudarte? La neuropediatría es una profesión maravillosa, a menudo difícil, algunas veces muy dura, para mí vocacional. Os explico
Observar el crecimiento de un niño es fascinante, no sólo el físico sino también el intelectual y el emocional.
La neuropediatría estudia el neurodesarrollo, el complejísimo proceso de maduración anatómica y funcional del sistema nervioso que posibilita la progresiva adquisición de las habilidades humanas.
La maduración del sistema nervioso
El sistema nervioso de las distintas especies animales es el fruto de un complejo desarrollo evolutivo por el que cada especie ha adquirido las habilidades que permiten su adaptación al medio y por tanto su supervivencia. Pensemos en lo diferentes que son los sentidos, la movilidad, la comunicación o la sociabilidad de cada especie.
El sistema nervioso humano tarda muchos años en desarrollarse. Tiene una compleja herencia genética y es mucho más flexible en sus aprendizajes que la de la mayoría de las especies, lo que explica la enorme riqueza de nuestra herencia cultural.
En el aprendizaje humano están involucradas todas las estructuras del sistema nervioso, que participan con distinta implicación en los diferentes procesos. Nuestro cerebro no nace con infinitas capacidades que se modifican por nuestra experiencia, ni tampoco es una estructura modular con capacidades innatas determinadas, sino que es la interacción constante entre nuestra herencia genética y cultural la que posibilita el crecimiento y la capacitación del sistema nervioso.
El neurodesarrollo humano sigue un programa por el que adquirimos de forma progresiva pero simultánea, el control postural, el desplazamiento, la manipulación, la comunicación, el lenguaje verbal, la interacción social y los aprendizajes académicos. Y también otras muchas habilidades intrínsecamente humanas, como el reconocimiento de caras, el uso del lenguaje hablado, la música, los chistes, el juego simbólico… Todos estos aprendizajes modifican las conexiones de nuestro cerebro que, aunque tienen un crecimiento espectacular en los primeros años de nuestra vida, continúan modificándose hasta la muerte.
La plasticidad cerebral
Es la capacidad que tiene la estructura cerebral para modificarse con el aprendizaje, y depende fundamentalmente de dos factores: la edad y la experiencia vivida.
Influencia de la edad en la plasticidad cerebral
La plasticidad cerebral es máxima en los primeros años del neurodesarrollo, cuando se adquieren los aprendizajes imprescindibles para la adaptación al medio (desplazamiento, comunicación, interacción social). Pero no es infinita, ya que está ligada a períodos críticos durante los cuales el cerebro está óptimamente preparado para adquirir una nueva función.
La mayoría de los niños aprenden a percibir su entorno, a andar, a hablar y relacionarse de forma espontánea. No precisan de una enseñanza activa, basta un medio que le permita desplazarse, oír, contemplar como los demás se relacionan, para que aprenda estas habilidades. Cuando su cerebro tenga maduras las estructuras necesarias para albergar cada una de estas funciones, simplemente las incorporará.
Influencia de la experiencia en la plasticidad cerebral
El aprendizaje es una cualidad humana presente durante toda nuestra vida, aunque nuestra capacidad de aprender disminuye con la edad. Las habilidades prescindibles para nuestra supervivencia como especie no se adquieren espontáneamente, sino que requieren un esfuerzo activo para su aprendizaje. Pueden aprenderse a cualquier edad, siempre que estén maduras las estructuras cerebrales necesarias para realizarlas.
Eso sí, si no se enseñan no se aprenderán, ya que además de unas capacidades básicas, requieren enseñanza activa, esfuerzo, y mejoran con la práctica y la experiencia.
Períodos críticos
Hacen referencia al momento en el que las estructuras cerebrales están maduras y pueden adquirir una función.
Se llaman críticos porque si no se adquiere una determinada habilidad en el momento óptimo de madurez cerebral luego será mucho más difícil y a veces imposible aprenderla.
Por ejemplo: nacemos con la capacidad de diferenciar todos los fonemas humanos, pero a los pocos meses sólo distinguimos los de nuestra lengua materna. Los orientales adultos tienen dificultad para distinguir la erre de la ele o los hispanohablantes para distinguir todas las vocales del francés.
Así, la detección y atención precoz de los problemas del neurodesarrollo aumentarán las probabilidades de mejora de las capacidades del niño al trabajar para desarrollarlas al máximo y que interaccione de forma efectiva y gratificante con su entorno.
Conclusiones
El aprendizaje humano es un proceso extraordinariamente complejo que se prolonga toda la vida.
Aunque nuestro cerebro es un órgano asombroso cuyo dinamismo nos permite adaptarnos a múltiples medios y situaciones, su plasticidad está limitada por la edad y la experiencia.
Es irresponsable y perjudicial utilizar el argumento de la plasticidad cerebral para justificar cualquier tipo de intervención terapéutica.
Sólo un análisis detallado de cada caso nos permitirá ofrecer la atención terapéutica más adecuada en el momento más pertinente, con objetivos claros y honrados.
Ante la sospecha de dificultades en el neurodesarrollo, consulta enseguida.
Por María José Mas