Por qué los niños no duermen cuando sus padres quieren

«Niños, ¡a dormir!»

Este domingo pasado empecé mi colaboración estival en el programa de RNE 1 «No es un día cualquiera», presentado en verano por Irene Vaquero.

Se trata de una sección titulada como este blog, «Neuronas en crecimiento», en la que cada domingo a las 12 hablaremos de neurodesarrollo. Hemos querido darle un enfoque práctico para que, además de acercar al público lo que sabemos sobre como crece y se capacita nuestro sistema nervioso, permita a los padres y educadores poder tomar decisiones más elaboradas en la crianza de sus hijos.

En el programa del 2.8.2020 hablamos del sueño en la infancia y en la adolescencia. De como cambian las horas y los horarios y de qué debemos saber para conseguir mejores hábitos de sueño.

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Vacaciones con optimismo

Empiezan las vacaciones. El momento más deseado del año. Pero este es un año difícil y extraño en el que una maldita pandemia lo está cambiando todo. Imposible abstraerse al sufrimiento de tantas familias. No es que no pueda, es que tampoco quiero dejar de lado lo que esta desgracia supone.
Una crisis sanitaria, económica e institucional sin precedentes.

Decía Leibniz que «el mundo en el que vivimos es el mejor de los mundos posibles» y con ese pensamiento acuñó la palabra optimismo. Y quiero ser optimista, en el sentido de óptimo que le daba el gran sabio alemán, quiero hacer lo máximo, lo mejor que pueda, con aquello que tengo aquí y ahora.

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Neurociencia: preguntas sin respuesta

El cerebro es el órgano principal del sistema nervioso, el que coordina y dirige a todos los órganos del cuerpo.

Nos permite percibir y movernos, razonar y comunicarnos, emocionarnos y actuar.

Dentro del cráneo, un lugar oscuro y silencioso, la actividad del cerebro nos inunda de imágenes, sonidos, texturas, gustos y sabores que nos representan el mundo que habitamos. Es un misterio.

¿Cómo transforma las simples sensaciones de los sentidos en un universo personal?

Almacena nuestras vivencias y aprendizajes y así cambia su arquitectura. Recupera ese conocimiento para actuar con eficacia cada vez que lo necesita. Erramos y acertamos, recordamos y olvidamos, somos esclavos de nuestra experiencia.

¿Cómo consigue ser tan plástico y versátil?

Y a pesar de todo lo que cambiamos a lo largo de la vida, es capaz de mantener su identidad, el yo, reconocerse a sí mismo y sus actos en su experiencia vital.

¿Cómo surge la conciencia? ¿Qué es la esencia, lo que hace estable a una persona?

Y si me lees es porque tienes, como yo, la capacidad de comunicarte, de reflexionar sobre ti mismo y el mundo.

¿No te maravilla el lenguaje? ¿Cómo surge de forma natural en todos nosotros?

Todo esto que preocupa a la neurociencia es también objeto de la filosofía. 

Es fascinante estudiarse a sí mismo y para conocernos mejor no debemos renunciar a ninguna de las ramas del saber humano.

Por esto, y mucho más, me fascina nuestro «imperfecto cerebro», como decía Rita Levi-Montalcini, siempre en construcción, nunca acabado…

↬  2019 ©MJ Mas

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TDAH: ¿solo o acompañado?

La comorbilidad en el TDAH

Cuando en una misma persona concurren dos o más trastornos o enfermedades hablamos de comorbilidad o morbilidad asociada. En el Trastorno por Déficit de Atención Hiperactividad –TDAH– esto ocurre aproximadamente en el 80% de los casos, así que lo más habitual es que no se presente solo, sino acompañado.

Esto explica en parte las dificultades para el diagnóstico y el tratamiento que nos encontramos en el TDAH.

En esta entrada voy a intentar explicar qué pasa cuando encontramos comorbilidades en el TDAH, es decir, lo que nos sucede en la mayoría de niños a los que atendemos.

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Sexo, género, orientación sexual y neurodesarrollo… ¿De qué estamos hablando?

Se llamaba Olga (nombre ficticio para una historia que podría ser real), espero que ya no.

Un junio cualquiera, de hace ya unos años, me llegó a la consulta una «niña de trece años con episodios de dolor de cabeza que, en los últimos seis meses, han aumentado en intensidad y frecuencia. Ruego valoración por neuropediatría». El pediatra me resumía así sus preocupaciones sobre la niña y tras leerlas sentí cierto alivio. El calor y el cansancio de mi saliente de guardia agradecían aquel respiro, una consulta sencilla tras una mañana de muchas otras complicadas. Como siempre, me hice una primera idea en mi cabeza: ¡qué frecuentes son las cefaleas en las niñas de 1.º de ESO! Un curso difícil de muchos cambios, será una cefalea tensional o quizá tenga antecedentes de migraña.

La llamé por megafonía y entró con su madre.

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