Al parecer, una médico (con casi un millón de seguidores en instagram) ha dicho que su ginecólogo le deja tomar una o dos copas de vino a la semana durante el embarazo.
Esto hizo saltar todas mis alarmas porque es increíble que todavía haya quien crea que no pasa nada por beber durante el embarazo. Esto me llevó a escribir unos tuits y un post en instagram para aclarar el error, ambas publicaciones tuvieron mucha repercusión.
A propósito del revuelo, el periodista Lois Balado me entrevistó para «La voz de las salud», el suplemento de salud del periódico «La voz de Galicia».
Agradezco mucho su interés sobre este tema tan delicado, pues el consumo de alcohol en el embarazo puede causar un síndrome alcohólico fetal -SAF-, que resulta fatal para el desarrollo del sistema nervioso central durante el embarazo causando secuelas cognitivas para toda la vida.
El trabajo de los niños es jugar, así que la herramienta ideal para trabajar con ellos es un juguete. Por eso los pediatras los utilizamos para valorar el neurodesarrollo de un niño y por eso los centros de atención temprana están llenos de juguetes.
Cada edad requiere un tipo de juguete, pero el más adecuado es siempre el que le guste al niño.
Cuando has dedicado mucho tiempo al estudio del neurodesarrollo, te reafirmas en lo mucho que el juego espontáneo te revela de cada niño.
Juguetes en la atención temprana
A través de un juguete podemos conocer los intereses de un niño e incluso intentar comprender algunos de sus procesos mentales.
Esto que os cuento me pasó de verdad. Fue una mañana, en el Centro de Desarrollo y Atención Precoz (CDIAP), en la que atendí tres visitas consecutivas para una primera valoración por retraso del lenguaje (el motivo de consulta más frecuente con diferencia). Me gusta empezar las entrevistas ofreciendo al niño que escoja entre varios juguetes, ese día coincidió que los tres niños prefirieron lo mismo: el parking de la foto que ilustra el post.
Además de conversar sobre algunos de los temas del libro –lo que se considera normal, cómo se diagnostica un trastorno del neurodesarrollo, lo que deben hacer los padres y las madres si perciben algún signo de alarma o hasta qué punto es importante ponerle un nombre–, hemos tratado sobre los problemas que deben sortear las familias con hijos que necesitan atención temprana y una vez más he denunciado las falta de una red pública que garantice esta atención en toda España.
Agradezco mucho el tiempo y el trabajo de Carlota Fominaya. No sólo he disfrutado de su conversación, sino que creo que ha sacado lo mejor de mí en esta entrevista, y por eso quiero compartirla en el blog. Podéis leerla en este enlace:
El fotógrafo Leon Borensztein (izquierda) muestra a la artista Judith Scott el retrato que le tomó en 1999.
—Arte y trisomía 21—
Judith Scott (1943-2005), fue una escultora norteamericana. Nacida con síndrome de Down, no tuvo oportunidad de desarrollar el lenguaje verbal, pues llegaron muy tarde a detectar que una escarlatina durante su primera infancia le había causado una sordera.
Sus padres quisieron que fuera a una escuela de educación especial, pero no fue admitida. Así que cuando Judith cumplió siete años, se vieron obligados a internarla en una institución estatal separándola de su hermana gemela, Joyce. Las ideas eugenésicas de entonces aún siguen haciendo mucho daño.
En el internado seguían sin detectar su sordera, todas sus dificultades se atribuyeron a la trisomía 21 y se pensó que nada podía hacerse por ella.
A los cuarenta y dos años Judith seguía sin lenguaje hablado, pero entonces su hermana consiguió su tutela legal y la llevó a vivir con ella a California. Pensó que sería buena idea que asistiera al Creative Growth Art Center en Oakland, y realmente lo fue. Allí, Judith descubrió el arte como medio de expresión.
Judith Scott abraza su trabajo, 1999, foto: Leon A. Borensztein
Sus esculturas, hechas de hilos y cuerdas que envuelven y unen distintos objetos, llamó enseguida la atención de la crítica que valoró su elevada expresión individual al margen de influencias culturales. Judith Scott está considerada una artista independiente (outsider) cuya obra, de renombre internacional, forma parte de las colecciones de museos de arte moderno de todo el mundo, como el MOMA de Nueva York.
En el año 2006 Lola Barrera e Iñaki Peñafiel le dedicaron un largometraje documental, ¿Qué tienes debajo del sombrero?.
Por María José Mas