El trabajo de los niños es jugar, así que la herramienta ideal para trabajar con ellos es un juguete. Por eso los pediatras los utilizamos para valorar el neurodesarrollo de un niño y por eso los centros de atención temprana están llenos de juguetes.
Cada edad requiere un tipo de juguete, pero el más adecuado es siempre el que le guste al niño.
Cuando has dedicado mucho tiempo al estudio del neurodesarrollo, te reafirmas en lo mucho que el juego espontáneo te revela de cada niño.
Juguetes en la atención temprana
A través de un juguete podemos conocer los intereses de un niño e incluso intentar comprender algunos de sus procesos mentales.
Esto que os cuento me pasó de verdad. Fue una mañana, en el Centro de Desarrollo y Atención Precoz (CDIAP), en la que atendí tres visitas consecutivas para una primera valoración por retraso del lenguaje (el motivo de consulta más frecuente con diferencia). Me gusta empezar las entrevistas ofreciendo al niño que escoja entre varios juguetes, ese día coincidió que los tres niños prefirieron lo mismo: el parking de la foto que ilustra el post.
Como suele suceder cuando hablo con ellos la conversación fluye y este formato de tertulia me ha gustado especialmente porque aporta más puntos de vista.
La charla estuvo tan entretenida como de costumbre y hablamos de muchas otras cosas, pero mejor os invito a escuchar.
De nuevo os agradezco vuestra hospitalidad, Javier y José Luis, y la simpatía. Gracias a vosotros, lectores, por escuchar.
Agradezco mucho el interés que despierta el blog y el enorme seguimiento que tiene. Hablo aquí de neurodesarrollo y neuropediatría, de los problemas que preocupan a los padres y ocupan a los profesionales de la neurología pediátrica.
Esta visibilidad hace que profesionales de distintos ámbitos se interesen por conocer mejor mi trabajo y me den la oportunidad de explicar mis motivaciones y mis ideas.
En esta ocasión he hablado con Alexandra Santamaria del podcast de la Universidad Internacional de La Rioja: «Divulgando Investigación con Ms. Prodigi».
Alexandra es Doctora en traducción y profesora del Departamento de Educación de la misma universidad. En nuestra conversación hemos tratado muchos temas que creo que pueden interesar a otros divulgadores, docentes y padres:
mi motivación ante la divulgación
por qué utilizo unas plataformas y no otras
las modas y mitos falsos en la educación
la lengua materna y el bilingüismo
las etapas del neurodesarrollo y sus trastornos
Muchas gracias a Alexandra y su grupo por este rato tan bueno y a vosotros por escuchar.
El neurodesarrollo es un proceso que dura unos 20 años, en el que los factores genéticos y ambientales –biológicos o socioeconómicos– están íntimamente relacionados e influidos entre sí.
Ya sé que no es la primera vez que lo explico en el blog (ni será la última 😉 ), pero es porque es muy importante saber que el desarrollo del cerebro, y el de todo el sistema nervioso central, es un proceso acumulativo.
Primero se forman los circuitos básicos, que rigen las acciones más elementales –como escuchar, andar o hablar– y sobre estos se sustentarán las conexiones y vías nerviosas que permiten las conductas más complejas que irán apareciendo más adelante. Así que la construcción de los circuitos que se forman primero es fundamental para que el proceso tenga buenos cimientos.
Esta entrada no va de acelerar el neurodesarrollo para que un niño sea más precoz, va de asegurar que estos cimientos se armen bien sólidos.
Por María José Mas