Para que su información sea relevante las neuronas deben conectarse entre sí formando circuitos que conforman el sistema nervioso.
Se calcula que un cerebro adulto tiene unos 86.000 millones de neuronas, cada una procesa su propia información que luego envía a otras de las que también recibe noticias.
Cada neurona puede conectarse hasta con otras 50.000. ¿Has hecho la multiplicación? Lo sé, impresiona…
El TDAH es el más frecuente de los trastornos neuropsicológicos de la infancia. Aunque sin duda tiene un origen orgánico, su causa aún no es del todo bien conocida.
Por eso no tenemos marcadores biológicos para su diagnóstico, y aunque en algunos casos podemos hacer algunas pruebas complementarias (análisis, EEG, radiografías, test psicológicos…) que nos ayuden, no existe ninguna que diagnostique la hiperactividad, no existen las pruebas para el TDA-H.
Entonces, ¿cómo sabemos que un niño tiene TDA-H? Pues porque le preguntamos, recogemos en una historia clínica lo que le pasa, hacemos una exploración neurológica y de la conducta, valoramos como repercuten estos problemas en su día a día y llegamos a un diagnóstico.
Aproximadamente 1 de cada 40 personas en España tendrá epilepsia en algún momento de su vida, más frecuentemente durante la infancia o a partir de los 60 años aunque la epilepsia puede empezar a cualquier edad.
La epilepsia es una enfermedad predominantemente infantil, 4 de cada 1.000 niños de entre 6 y 14 años debutará con epilepsia.
Una neuropediatra es una pediatra especialista en tratar las patologías específicas del sistema nervioso de recién nacidos, lactantes, niños y adolescentes.
A diferencia de la neurología del adulto, la neuropediatría presta especial atención al neurodesarrollo y a las interferencias que sobre éste causa la enfermedad, neurológica o no.
Los neuropediatras atendemos un amplio abanico de enfermedades con diferentes grados de complejidad.
¿Cuándo debo ir a la neuropediatra?
Las enfermedades neurológicas causan una gran inquietud en los padres. Lo adecuado es consultar con el una neuropediatra, la profesional mejor formada para atender estos problemas. Las causas que más frecuentemente generan consultas de neurología infantil son:
El test de Apgar valora la viabilidad del recién nacido en los primeros minutos de vida
Sí, Apgar es un apellido, el de una Dra. en anestesiología, de nombre Virginia.
Virginia Apgar explorando a un recién nacido
Con vocación de cirujano, el sexismo imperante en los años 30 del siglo XX la llevó hacia la anestesiología, de la que se convirtió en pionera.
También asentó las bases de la medicina perinatal con la mejoría de la atención al recién nacido y el estudio de las malformaciones congénitas.
Su famoso test de Apgar nació de una determinación: los niños que nacían en su quirófano no dejarían de respirar.
Nobody, but nobody, is going to stop breathing on me! (¡nadie, absolutamente nadie, va a dejar de respirar en mi presencia!)
Virginia Apgar
Para ello desarrolló un método que le permitía, de forma rápida y sencilla, valorar la viabilidad del recién nacido. El test de Apgar se publicó por primera vez en el número de julio-agosto de 1953 de la revista Current Reasearches in Anesthesia and Analgesia con el título «A Proposal for a New Method of Evaluation of the Newborn Infant.» – la elegancia y sencillez del estudio acrecientan la admiración de quien lo lee – y enseguida empezó a utilizarse en todas las maternidades.
El test de Apgar redujo la mortalidad neonatal y asentó las bases de la neonatología moderna. En palabras de la propia Apgar, lo que pretendía con su método era una clasificación simple y clara del estado de los recién nacidos para poder comparar los resultados de las distintas prácticas obstétricas, de las pautas analgésicas y de la resucitación del recién nacido.
Por María José Mas