Los que nos dedicamos a atender a niños con trastorno por déficit de atención hiperactiviad (TDAH), insistimos en que se trata de un trastorno del neurodesarrollo.
Afecta al menos al 5% de la población escolar causando dificultades para dirigir y mantener la atención en una tarea, excesiva inquietud motriz y a menudo también impulsividad.
Todo esto dificulta el buen desempeño académico y trastorna la dinámica familiar.
Quien lo tiene sufre por incomprensión y porque se siente fracasar, es muy frecuente que su autoestima esté muy baja.
Aunque no conocemos exactamente los mecanismos que provocan estas dificultades que llamamos TDAH, sí que sabemos que hay una inmadurez anatómica concordante con la inmadurez en la conducta.
Las técnicas de neuroimagen, los estudios neurofisiológicos y metabólicos nos van permitiendo saber cada vez más, aunque todavía no dispongamos de marcadores biológicos fiables.
A menudo, después del diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención Hiperactividad(TDAH), me encuentro con la reticencia de los padres a dar a sus hijos tratamiento farmacológico.
En esta entrada intentaremos aclarar algunos conceptos y hablar de las distintas opciones de tratamiento farmacológico para el Trastorno por Déficit de Atención Hiperactividad.
El diagnóstico del Trastorno de Déficit de Atención Hiperactividad (TDAH) es clínico y aunque sus síntomas nucleares – inatención, excesiva inquietud e impulsividad – son rasgos característicos de la infancia, si son excesivos causan problemas en todos los ámbitos –neurodesarrollo, aprendizaje y sociabilidad– y hablamos de TDAH.
Los síntomas suceden en todas las situaciones, por eso es necesario que el tratamiento no se limite a mejorar las habilidades académicas o a “portarse” mejor en casa, sino que debe abordar de forma global sus dificultades.
Debe ser un tratamiento multimodal, que implica al propio niño, sus padres, al médico y sus maestros.
El tratamiento del TDAH es multimodal
Multimodal porque es integral, no se limita a dar fármacos (cuando son necesarios) sino que considerando el TDAH una condición de la persona, y no una enfermedad, se dirigen todos los esfuerzos al autoconocimiento y la mejora de aquellos aspectos que resultan en una merma del desarrollo global del niño y especialmente de sus capacidades sociales y de aprendizaje.
Sin un tratamiento adecuado, el niño ve mermadas sus expectativas de éxito en la vida adulta y sobre todo se resiente su autoestima, pudiendo llegar incluso a la depresión clínica.
Este tratamiento multimodal del TDAH se sustenta en tres pilares: información, estrategias conductuales y pedagógicas y fármacos.
Aunque parece que está en boca de todos, el TDAH sigue siendo un gran desconocido. Empezando por la enorme controversia que suscita en los medios de comunicación donde recientemente hemos estado escuchando opiniones de «expertos» que dicen que no existe… Bueno, aconsejo recelar de esas personas cuando niegan la existencia de un problema que tiene a día de hoy 28. 236 artículos indexados en PubMed y al que las principales revistas médicas del mundo han dedicado artículos, por ejemplo este mismo mes la revista The Lancet.
Después de recibir el diagnóstico, los niños y sus familias se sienten aliviados, pero empieza la batalla de la incomprensión.
Si no sabemos lo que es el TDAH, ¿como lo vamos a entender? ¿Cómo vamos a entender a ese niño que fracasa a pesar de esforzarse?
Para ayudarse a un o mismo y para ayudar a otros con TDAH lo primero es informarse adecuadamente. Si has estado en mi consulta, seguro que yo misma he intentado explicártelo (y no solo en la primera consulta, ¿verdad que hablamos de ello a la menor ocasión?). Si no has estado, es posible que hayas llegado hasta aquí buscando en la web. Necesitas leer información fiable, basada en la evidencia y en la experiencia de quien conoce bien lo que se trae entre manos.
Podrás encontrar información fiable sobre TDAHen este mismo blog, en La Fundación Cantabria Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (Fundación CADAH) –tiene un interesante completo repositorio de documentos de alta fiabilidad. También hay muchos libros sobre TDAH escritos por profesionales especializados y expertos que merece apena leer. Hay muchas más fuentes fiables, te invito a dejar un enlace en los comentarios, publicaré los que efectivamente sean de fiar… 😉
Estrategias conductuales y pedagógicas en el TDAH
Para mí es la parte más importante del tratamiento. Incluye trabajar el autoconocimiento y comprender que es lo mejor para cada niño. La palabra clave es individualizar la atención. Porque lo que vale para uno, no vale para otro.
Sin un conocimiento previo de lo que es el TDA-H y de cuales son las características particulares de cada persona no podemos trabajar nada. Así que por muy buen pedagogo o padre que uno sea si se salta el paso de la informarse no hay nada que hacer.
Porque efectivamente, aquí están implicados y deben implicarse padres y profesores para poder implicar también al niño. Tenemos que ofrecer un ambiente de colaboración dirigido a mejorar la calidad de vida del niño con TDA-H. Para ello es deseable trabajar pautas de conducta que fomenten el autoconocimiento y el autocontrol.
mejorar la comunicación y la relación padres/maestro/niño
adecuar el aprendizaje académico a las características propias de cada niño y no al revés.
Tratamiento farmacológico del TDAH
Usar o no usar fármacos es una decisión de gran relevancia que debe basarse sobre todo en un diagnóstico adecuado que tenga muy en cuenta los síntomas que causan una merma en la función del niño y el ámbito en que se desenvuelve.
Una vez más sin tener claros y bien atados los dos pasos previos, nada que hacer. Quiero decir que la probabilidad de éxito del fármaco sin atención pedagógica y conductual adecuada es mucho menor. También aquí deben ir todos a la par –tanto el niño, como los padres y profesores– para que el tratamiento sea exitoso.
Los fármacos no hacen milagros, sobre todo ayudan a controlar los síntomas nucleares del TDAH –inatención, hiperactividad e impulsividad– pero por sí solos no mejoran en absoluto la organización de tareas, como planear el tiempo, organizar bien la información…
Por otra parte es muy raro que un niño que tiene un deterioro funcional no necesite tratamiento farmacológico. Sólo los fármacos mejoran la atención y sin atención no podemos trabajar con el niño para mejorar su conducta y habilidades.
Existen varios fármacos eficaces y seguros, que han sido estudiados durante décadas. La mayoría tienen solo indicación en la edad pediátrica, lo que nos da una idea de los controles que han pasado antes de permitir que se comercialicen.
El tratamiento farmacológico del TDAH es de larga duración, como mínimo durante toda la etapa escolar y contribuye a mejorar la madurez cerebral facilitando el neurodesarrollo.
Sin tratamiento, las dificultades persisten a lo largo de toda la vida, con diferente intensidad según la gravedad.
Un reciente análisis concluye que los niños con TDAH que no reciben tratamiento tienen peor pronóstico a largo plazo que los que sí lo reciben, aunque no todos los que se tratan podrán manejarse en su vida adulta como quienes no tienen TDAH.
Sin tratamiento
los pacientes leves compensan sus dificultades pero presentan un retraso en los aprendizajes que les causa tristeza y frustración.
los trastornos moderados tienen fracaso escolar y una peor calidad de vida.
los graves, tienen trastornos antisociales y/o problemas de abuso de alcohol y drogas.
Si tienes dudas sobre la conducta de tu hijo, el diagnóstico o manejo de su TDAH, estaré encantada de contestártelas en consulta.
Es una buena idea preparar la consulta antes de venir. En este enlace te explico como hacerlo.
Gracias por tu confianza, nos vemos en consulta.
¿Te ha gustado? ¿Crees que puede ser útil? Compártelo por favor, y no dudes en comentar para que todos aprendamos.
La noticia sorprendente de esta semana es que todos los partidos políticos están de acuerdo en algo: el ajedrez debe ser una asignatura.
A mí tanta unanimidad me estimula a indagar… ¿qué hay de cierto en los beneficios del ajedrez?
Parece que mejora la concentración, desarrolla la inteligencia, fomenta el respeto y la responsabilidad, te hace más creativo, grandes genios del arte y la ciencia lo han cultivado y además es barato…
No querer conocerlo o despreciar el diagnóstico es ignorancia y causa dolor a quien lo padece.
«… no está de moda, no es un invento, no es una excusa… el TDA-H es un trastorno del neurodesarrollo.” “… no está sobre diagnosticado, los niños no van drogados, la industria farmacéutica no presiona para que se medique… necesita detección precoz, un diagnóstico certero y un tratamiento multimodal.»
En la otra entrada hablaba de los niños con TDA-H que recibiendo la ayuda que necesitan superan sus dificultades y pueden demostrar su valía. Pero por desgracia, aún con diagnóstico, el TDA-H no solo tiene una buena cara… también tiene su cruz. Estos días de fin de curso he tenido que oír cosas que no me han gustado nada, he tenido que ver niños llorando que no merecían suspender y he sentido una enorme tristeza e impotencia en cada una de esas visitas.
Por María José Mas